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miércoles, 4 de septiembre de 2024

Club de lectura de terror (y más): Segunda temporada

 

Ha llegado el momento de desempolvar mis viejos listados de historias sobresalientes (debidamente actualizados) para alimentar a esa máquina monstruosa que ha terminado llamándose Club de Literatura de Terror y otros géneros, un club de lectura que celebramos en la Biblioteca Pública del Estado en Albacete (calle San José de Calasanz), todos los lunes a las 19.30 horas.

 

Instantánea del vídeo de presentación del Club de lectura de terror y otros géneros de la Biblioteca Pública de Albacete, dirigido por Alberto López Aroca (presente).

 

Durante la primera temporada, que consistió en 21 sesiones (pues el club abrió sus puertas en enero de 2024), leímos a Lovecraft y Poe, a Stephen King y a Cliver Barker, a Conan Doyle y a Ambrose Bierce... pero también a José Echegaray y Julio Cortázar, a Daphne du Maurier y a don Juan Manuel, a Lope de Vega y a Arthur Machen, a R. A. Lafferty y a Alfonso Tornero, a José Luis Zárate y a Alfonso Sastre... y me dejo un puñado de nombres en el tintero. A fin de cuentas, le tenemos que dar la razón al maestro King:

 


 

El listado de todas las historias que leímos la pasada temporada se encuentra aquí; las que vayamos a leer a partir del lunes 7 de octubre, fecha en que da comienzo la Segunda Temporada... bueno, habrá que asistir al club para saberlo.

Aquí les dejo el enlace para inscribirse en línea; aunque también se puede hacer de forma presencial, en la biblioteca. Es gratuito, y sólo hace falta tener el carné de usuario (que también es gratuito). El plazo para formalizar la inscripción finaliza el día 21 de septiembre. Los que se retrasen, que pregunten sin compromiso, pues lo normal es que se puedan subir al tren en marcha...



 

Y ahora sí, concluimos esta pequeña invitación para los amigos que quieran compartir con nosotros las tardes de escalofrío, horror, sorpresa, incomodidad y vellos erizados. Si es esto lo que busca usted, recuerde que tiene todos los lunes, desde el 8 de octubre, una cita ineludible... una auténtica Cita en Samarra...

 


martes, 3 de septiembre de 2024

Audio: Código Pulp de Hernán Migoya: El Coyote de José Mallorquí

 



Hace unos días, tuve el inmenso placer y honor de participar en Código Pulp, el podcast realizado por mi amigo y colega, el escritor Hernán Migoya. A Hernán lo conozco, como mínimo, desde 1995 o 1996, año en que mi hermano Sergio Bleda me llevó de la mano a visitarlo en el stand de Ediciones La Cúpula del Saló del Cómic de Barcelona para presentarle proyectos y, sobre todo, muestras de ilustraciones de amigos dibujantes de Albacete. Desde entonces hemos coincido un montón de veces; lo volví a visitar en Barcelona con Sergio, esta vez en la redacción de La Cúpula (recuerdo que me enseñó el tomito recopilatorio en inglés de City of Glass, adaptación de la novela de Paul Auster que había realizado David Mazzuchelli, que iban a publicar en tres números de la colección Brut Cómics); y luego nos hemos encontrado en saraos diversos en Albacete y Madrid. Siempre nos saludamos con un abrazo. (Se lo doy yo, que soy muy de contacto físico).

Hernán es el creador de un personaje literario, Manu Williams, que por desgracia, me temo, está olvidado y va pidiendo rescate inmediato. También es autor de un montón de tebeos, novelas y libros de relatos; tiene narices que fuera por uno de estos últimos que Hernán se hiciera famoso a lo bestia: Todas putas (2003) desencadenó un escándalo censor, caza de brujas en toda regla, como no habíamos visto en España desde tiempos de Franco, posiblemente. Todo en ese asunto es lamentable, salvo el libro de Hernán, y lo peor es que muchos escritores profesionales, supuestos compañeros, se posicionaron frontalmente en favor de la censura y del linchamiento público. Esto es algo que, desde una perspectiva ética, me parece horrible, y sólo se explica por una cuestión de filiaciones políticas, oportunismo y uno de los pecados capitales más odiosos de mi lista personal: la falta de elegancia, que es casi peor que tirar piedras contra tu propio gremio, un gremio frágil como las vanidades de los autores, ignorado por el público, y cada vez más irrelevante, como indicó en su día Alan Moore. Hoy, los que favorecen la censura son legión.




Se diría que todo esto ya es agua pasada, pero lo cierto es que Hernán ya no vive en su país natal, sino en Perú. Podría contar más batallas (que no batallitas) de Hernán, como su paso por el fangoso mundo del cine y otras sordideces; o la aventura que vivió cuando se fue a Estados Unidos en busca de Charles Williams (del espíritu de Williams, en realidad; Williams se suicidó en 1975, como tantos otros escritores a lo largo del tiempo) para escribir la enorme biografía titulada La tormenta y la calma (2001).

 


 

Además de todas estas anécdotas, Hernán es un riguroso fanático de la cultura popular en todas sus manifestaciones, y como tal, reivindica lo improbable y, en ocasiones, lo imposible. En el apartado de la literatura popular, es un enamorado de los viejos autores españoles de bolsilibros, así como de sus inmediatos predecesores, surgidos de las cenizas de la guerra civil. Una de sus principales obsesiones es El Coyote de José Mallorquí, y para hablar de don César de Echagüe, de la obra de Mallorquí, y de lo humano y lo divino, me invitó Hernán a su podcast Código Pulp.

Aquí tienen el resultado, por si gustan escucharlo. (Y en este enlace, el resto de episodios).

 

sábado, 31 de agosto de 2024

Resumen de la segunda quincena de agosto de 2024

 


 Por fin, por fin, por fin termina el malhadado mes de agosto, epígono de los hornos infernales de julio y discreto anunciador de futuras temperaturas más bajas y dichosas. Durante esta última quincena, la tripulación del Matilda Briggs no se ha tomado días libres ni vacaciones, pues ha tenido tiempo de ahondar en la obra de Juan Gallardo Muñoz e incluso especular sobre un título que no hemos leído. Hemos tenido que lamentar, demasiado tarde, el fallecimiento de uno de los pilares del bolsilibro español, tal y como lo conocemos: el gran Lou Carrigan, uno de los grandes maestros. Hemos echado un vistazo a ciertos avistamientos diabólicos en el siglo XIX; James Ellroy nos ha contado una tierna historia de amor repleta de perversiones criminales; Frank de Felitta nos ha regalado su homenaje a Alfred Hitchcock, en forma de novela de a duro hipertrofiada; y también hemos vuelto con John Grisham, que cada día nos cae mejor, y no sólo por su capacidad de supervivencia en el mundo editorial de las últimas décadas, sino porque es un narrador nato, como lo es Stephen King, Curtis Garland, Arthur Conan Doyle o Henry Rider Haggard. Con éste último hemos hecho una visita a Zululandia, nada más y nada menos.

Aquí tienen todo este material inflamable, al alcance de la punta de los dedos. Sean bienvenidos.
 



viernes, 23 de agosto de 2024

Lou Carrigan ha muerto, pero ya es inmortal

 

Lou Carrigan (1934-2024)


22 de agosto de 2024

Me acabo de enterar del fallecimiento de Lou Carrigan, el más célebre nombre de guerra de este oficial (creo que llegó a general) del Ejército de las Novelas de a Duro: Antonio Vera Ramírez (2 de julio de 1934-29 de julio de 2024).

Siempre que sale a colación el tema de "los mejores autores de bolsilibros", e incluso "los mejores autores de novela popular española", el nombre de Carrigan está en las quinielas y en los listados. Es uno de los favoritos de casi todos los lectores, un peso pesado. Creo recordar que, de niño, era vecino de escalera de Rafael Barberán (Ralph Barby, otro peso pesado), y su hermano Francisco, fallecido en 2019, también ocupa un lugar destacado en el rankin bolsilibresco (coronel, por lo menos) bajo el pseudónimo de Mortimer Cody, entre otros.

 



 

Con su aire a caballo entre Sancho Gracia y Tom Jones, corpulento y seguro de sí mismo, Lou Carrigan tenía el aspecto que imaginamos en muchos de sus personajes masculinos: un tipo duro capaz de imponer la ley a golpe de puñetazos. Curioso es, pues, que su personaje más conocido a nivel internacional sea una heroína de armas tomar: la espía Brigitte "Baby" Montfort, publicada con gran éxito en Brasil, y a la que Carrigan dedicó unas 500 novelas cortas.

 

Una de las centenares de aventuras de Baby Montfort, el personaje más longevo de Lou Carrigan, y estandarte de las heroínas de la novela popular española.

 

Desde su primera novela, el western Un hombre busca a otro hombre (Salvaje Oeste nº43, Ferma, 20 de marzo de 1959), Carrigan pasó por todos los géneros de la novela popular con éxito, aunque está claro que su tendencia natural era la del suspense, la serie negra y la aventura de espionaje. Unas 1000 novelas llegó a firmar Antonio Vera Ramírez como Carrigan o con cualquier otro de sus muchos pseudónimos. Y su ingente trabajo, como sucede con nuestra literatura para el gran público, todavía está por reivindicar, por releer, por valorar.

Descanse en paz.

 

Salvaje Oeste nº43, Ferma, 20 de marzo de 1959: la primera novela de Lou Carrigan.

***

Es una tristeza y una falta negligente que admitimos el no haber traído a bordo del Matilda Briggs a Lou Carrigan hasta ahora. No tenemos excusa, y entonamos un mea culpa junto a nuestro pésame a los familiares del autor.

Lo que sí podemos hacer, a modo de homenaje y recuerdo, es recuperar un par de reseñas que, hace años, dedicamos a algunas de las más sobresalientes, extraordinarias obras de Lou Carrigan. Ambas están recomendadas por el que esto firma, pues son carne de inmortalidad literaria... si es que el atento lector se decide a hincarles el diente (son fácilmente conseguibles; palabra de honor). Cada vez que alguien lee una de sus obras, Lou Carrigan (es decir: sus pensamientos trasladados al papel, sus tramas sádicas, directas, violentas, apasionantes, divertidísimas) vivirá de nuevo. Y en eso consiste la inmortalidad, por ahora. La resurrección de los muertos se la dejamos a la religión católica y a los doctores Victor Frankenstein y Herbert West. Y casi mejor a estos dos últimos, que inspiran mayor confianza. A fin de cuenta, son científicos...

***

En la boca del lobo (1973)

Reseña publicada originalmente en el blog Novelas de a duro, el 25 de julio de 2013.

 

 

En la boca del lobo, de Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez; Terror nº36, Rollán, 1973. Hay ediciones en Selección Terror nº183, Bruguera, agosto de 1976, portada de Desilo —sin acreditar—; Selección Terror nº465, Bruguera, 1982, no sabemos de quién es la portada; y Selección Terror nº43, Ediciones B, 1993, portada de Alberto Pujolar reciclada de Selección Terror nº130).

No todos los bolsilibros de Bruguera eran originales realizados ex-profeso por los diversos autores para las diversas colecciones, sino que de cuando en cuando —y al igual que hizo la colección Galaxia 2001 de Andina/EASA hasta la saciedad— se colaba alguna novelita que ya se había publicado en otra editorial. Por ejemplo, este En la boca del lobo, que Antonio Vera escribió para Rollán en 1973.


Melville Roark es un hombre hecho a sí mismo, posee una mina de carbón en Alaska, un socio joven y de confianza, y una esposa bella, deseable y mucho más joven que él.
Y mucho dinero.
Así que no es de extrañar que la buena de Mae Roark y el joven Gordon Owells hayan decidido que, antes de tomar la avioneta que los llevará a Anchorage, tienen que matar a Melville y deshacerse de su cadáver. Después, podrán gastarse su dinero en algún lugar paradisíaco.
Pensado y hecho.
Sólo que...
Bien, en la avioneta, además de Charlie, el amabilísimo y simpático (y pintoresco) piloto pelirrojo pecoso que siempre dice "¡Caracoles!", viajan una par de mineros sin suerte que también van a Anchorage. Y en mitad de vuelo, Mae se da cuenta de que, tras haber descuartizado el cadáver de Melville y haberlo convertido en cenizas (con carbón, claro), no limpió el hacha que Gordon utilizó para acabar con Roark. Hay que dar media vuelta. Pero...
Pero los dos mineros sin trabajo saben quién es Mae Roark y, a punta de pistola, anuncian que nada de media vuelta, que el avión irá adonde ellos quieran, y que Melville Roark tendrá que pagar 200.000 dólares por recuperar entera a su mujercita. Pero...
Pero cuando ya está claro que aquello es un secuestro, los motores de la avioneta dejan de funcionar. Y lo que a este grupo de majísimos exponentes del género humano les espera abajo, son los abetos, la nieve... y los lobos.
Y esto no es más que el comienzo...
Una novela estupenda, un thriller que parece una historia de los hermanos Cohen (concretamente de los primeros hermanos Cohen, los de Sangre fácil), y que resulta muy satisfactoria a cualquier nivel.
La recomiendo mucho, mucho, mucho.


(Otra reseña de esta novela, en este caso realizada por el amigo Francesc Barceló, se puede encontrar en su blog EL QUIOSCO DE LA RAMBLA).


SOBRE LAS PORTADAS:
Merece la pena echar un vistazo al historial portadístico de esta novela que cuenta, como ya han visto ustedes, con cuatro ediciones distintas.
No hemos podido averiguar quién es el autor de la cubierta para la edición original en Rollán (es la imagen que abre esta entrada) y tampoco hemos conseguido dicha cubierta en una resolución mayor.
 

Selección Terror nº183, 1976. Portada de Desilo. Atentos a la errata en SELEOCIÓN; una cosa bastante rara, puesto que estas cubiertas se maquetaban con plantilla... ¿O estoy equivocado?


La portada de Desilo para la edición de 1976 se recicló para una novela de Curtis Garland publicada en Selección Terror nº515, y que ya hemos reseñado en este blog.


Selección Terror nº515, 1983. Portada de Desilo (reciclada del nº183)

Otra edición de En la boca del lobo apareción en Selección Terror nº465, y tampoco hemos podido averiguar quién es el portadista.


Reedición en Selección Terror nº465. ¿Quién será el portadista? 



Selección Terror nº43, Ediciones B, 1993. Portada de Alberto Pujolar (un reciclaje)

 
La cuarta edición de "En la boca del lobo" corresponde a Selección Terror nº43, de Ediciones B. En este caso, se recicló una portada del gran Alberto Pujolar, correspondiente a Selección Terror nº130 de Bruguera.
 

Selección Terror nº130, Bruguera, 1975. Cubierta de Alberto Pujolar.



ÍTEM MÁS:
Como curiosidad animal, les dejamos aquí un par de portadas de bolsilibros que también se titulan En la boca del lobo y que nada tienen que ver con la novela de Lou Carrigan. (Hay montones de tebeos con ese título: números de The Phantom, Jabato, El Corsario de Hierro, Jorge y Fernando y otros muchos, alguna película, e incluso una novela de Karl May. Y más, claro).



Hazañas Bélicas nº441, Toray



Colección Pistolero nº82, Astri


***
 
 
Los pajaritos ciegos, de Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez; La Huella nº81, Bruguera, Barcelona, mayo de 1976. Portada de Salvador Fabá. Reedición en Servicio Secreto nº1716, Bruguera,. 1983; y en Punto Rojo nº50, Ediciones B, 1994).
 
 

Servicio Secreto nº1716, Bruguera, 1983

 
El psiquíatra Amos Grant decide prestar sus servicios a la policía de Nueva York. Y llega en buen momento, pues hay un par de asesinatos aislados que presentan puntos en común: cuerpos cosidos a puñaladas y, detalle macabro, los ojos pinchados repetidamente con agujas (post-mortem, por suerte). Para llevar a cabo la investigación, Grant contará con la ayuda (o viceversa) del sargento de detectives Kester Hyde, que es un poli de los buenos, de los duros, de esos que molan.
El caso los llevará por lugares sórdidos, como una agencia de actores porno, discotecas con muchas luces (recordemos que estamos en los 70) ambientadas por grupos musicales compuestos no se sabe si por hombres o mujeres (porque ¡llevan el pelo muy largo!), la casa donde viven dos simpáticas ancianas —un poco raritas ellas— y otros lugares divertidísimos... Y por supuesto, los héroes tendrán que vérselas con asesinos a sueldo y con guapas mozas retozonas deseosas de echarse novio. Todo esto, con el trasfondo de una serie de crímenes que, al parecer, tiene su origen en los viejos buenos tiempos de un grupo de amigos, que cuando eran niños hicieron algunas cosas de las que quizá no estuvieran demasiado orgullosos...
Nuestro amigo, el escritor Carlos Díaz Maroto, tiene en altísima estima este thriller psicológico y bastante bestia del maestro Lou Carrigan, y no seré yo quien le lleve la contraria, pues me lo he pasado bien. Yo diría que la historia debe mucho a las muchas secuelas, imitaciones y knock-offs realizados sobre el clásico Psicosis de Hitchcock (ni me molesto en mencionar la novela original de Robert Bloch, eclipsada por el filme), y quizá con cierta terrorífica película que no voy a mencionar aquí para no dar más pistas... Todo esto, aderezado con una pareja de polis que, para variar, no son "el poli bueno y el poli malo", ni "los dos polis opuestos", pues en realidad, aunque uno sea un veterano y el otro un psiquiatra, ambos son muy buenos a la hora de repartir estopa.
Que sí, que está muy bien la novelita, y cuenta con detalles tan jodidamente escabrosos que, lo confieso, me revolvió las tripas. Muy recomendable.


(Otra reseña de esta misma novela, en Bolsilibros Bruguera, por Antonio Guerrero).
 

Punto Rojo nº50, Ediciones B, 1994.

 

sábado, 17 de agosto de 2024

Resumen de la primera quincena de agosto de 2024

 

 

...quincena que ha durado más de quince días, pues julio, como es habitual, se pasó de largo, pesado y caluroso.
En estas semanas hemos viajado por el mundo con Gregg Hurwitz (en dos ocasiones), John Grisham, José Francés, Lee Child, Curtis Garland, Guillermo López Hipkiss, y muchos otros anónimos compañeros de aventuras. Hemos tenido santas matadoras de tarascas, una apología de la serpiente de mar y algo más sobre los monos; hemos liberado un cuento en línea (y descargable: un homenaje a Ursula K. Le Guin) y tenemos otro audiodramatizado desde México. Y por supuesto, hemos reincidido en el fascinante e inagotable mundo de los bolsilibros. Literatura popular y de la otra, antropología, criptozoología, hagiografía, folklore, política (y poética)... y más. Echen un ojo a estos enlaces, pues entre tanta variedad, algo habrá que les guste...
 

 

Martes, 13 de agosto

Noticias de ayer: Cómo los dragones voladores y los ogros de los cuentos infantiles tienen un origen real (1927)

 

Miércoles, 14 de agosto

La hermandad (The Brethren, 2000), de John Grisham

 

Jueves, 15 de agosto

Relato: "Dos versiones de Omelas" (2022), de Alberto López Aroca

 

Viernes, 16 de agosto

Comisión ejecutora (2004), de Gregg Hurwitz