Mostrando entradas con la etiqueta El Coyote. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Coyote. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de septiembre de 2024

Audio: Código Pulp de Hernán Migoya: El Coyote de José Mallorquí

 



Hace unos días, tuve el inmenso placer y honor de participar en Código Pulp, el podcast realizado por mi amigo y colega, el escritor Hernán Migoya. A Hernán lo conozco, como mínimo, desde 1995 o 1996, año en que mi hermano Sergio Bleda me llevó de la mano a visitarlo en el stand de Ediciones La Cúpula del Saló del Cómic de Barcelona para presentarle proyectos y, sobre todo, muestras de ilustraciones de amigos dibujantes de Albacete. Desde entonces hemos coincido un montón de veces; lo volví a visitar en Barcelona con Sergio, esta vez en la redacción de La Cúpula (recuerdo que me enseñó el tomito recopilatorio en inglés de City of Glass, adaptación de la novela de Paul Auster que había realizado David Mazzuchelli, que iban a publicar en tres números de la colección Brut Cómics); y luego nos hemos encontrado en saraos diversos en Albacete y Madrid. Siempre nos saludamos con un abrazo. (Se lo doy yo, que soy muy de contacto físico).

Hernán es el creador de un personaje literario, Manu Williams, que por desgracia, me temo, está olvidado y va pidiendo rescate inmediato. También es autor de un montón de tebeos, novelas y libros de relatos; tiene narices que fuera por uno de estos últimos que Hernán se hiciera famoso a lo bestia: Todas putas (2003) desencadenó un escándalo censor, caza de brujas en toda regla, como no habíamos visto en España desde tiempos de Franco, posiblemente. Todo en ese asunto es lamentable, salvo el libro de Hernán, y lo peor es que muchos escritores profesionales, supuestos compañeros, se posicionaron frontalmente en favor de la censura y del linchamiento público. Esto es algo que, desde una perspectiva ética, me parece horrible, y sólo se explica por una cuestión de filiaciones políticas, oportunismo y uno de los pecados capitales más odiosos de mi lista personal: la falta de elegancia, que es casi peor que tirar piedras contra tu propio gremio, un gremio frágil como las vanidades de los autores, ignorado por el público, y cada vez más irrelevante, como indicó en su día Alan Moore. Hoy, los que favorecen la censura son legión.




Se diría que todo esto ya es agua pasada, pero lo cierto es que Hernán ya no vive en su país natal, sino en Perú. Podría contar más batallas (que no batallitas) de Hernán, como su paso por el fangoso mundo del cine y otras sordideces; o la aventura que vivió cuando se fue a Estados Unidos en busca de Charles Williams (del espíritu de Williams, en realidad; Williams se suicidó en 1975, como tantos otros escritores a lo largo del tiempo) para escribir la enorme biografía titulada La tormenta y la calma (2001).

 


 

Además de todas estas anécdotas, Hernán es un riguroso fanático de la cultura popular en todas sus manifestaciones, y como tal, reivindica lo improbable y, en ocasiones, lo imposible. En el apartado de la literatura popular, es un enamorado de los viejos autores españoles de bolsilibros, así como de sus inmediatos predecesores, surgidos de las cenizas de la guerra civil. Una de sus principales obsesiones es El Coyote de José Mallorquí, y para hablar de don César de Echagüe, de la obra de Mallorquí, y de lo humano y lo divino, me invitó Hernán a su podcast Código Pulp.

Aquí tienen el resultado, por si gustan escucharlo. (Y en este enlace, el resto de episodios).

 

jueves, 18 de julio de 2024

La primera aventura del Coyote (El Coyote Extra nº2, 1945), de José Mallorquí

El Coyote nº11 (Favencia, 1973). Portada de Jano. Esta es mi edición, que en su día regalé a mi padre; la leyó el 15 de abril de 2005, tal y como dejó apuntado en la portadilla interior.


21 de enero de 2024

Esta es una de las historias fundamentales para llegar a comprender el alcance, la grandeza, de la más importante y duradera de las aportaciones del maestro José Mallorquí a la literatura española, tanto la popular como la otra (sea lo que sea "la otra", que imagino se puede llamar "alta literatura" como "literatura impopular", por oposición a la popular). Convengo, por supuesto, con otros muchos lectores, críticos y reseñistas en que la serie dedicada a Juanito "Jíbaro" Vargas es incluso de mayor calidad, pues se adentra en profundidades a las que no llegó don César de Echagüe, alias el Coyote; pero esto no es un demérito para la colección, tan extensa como 192 novelas que ya se han reeditado en un buen puñado de ocasiones. No conozco caso semejante en las letras españolas; y en las de otras nacionalidades habría que recurrir a personajes como Doc Savage, La Sombra o Tarzán para establecer parangones. Ni siquiera los clásicos del tebeo español (El Capitán Trueno, El Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar y Pedrín, por citar a los héroes más populares) resisten la comparación. (Si hablamos del terreno humorístico, podemos afirmar que Mortadelo y Filemón juegan en otra liga bien distinta, pues ya han alcanzado la inmortalidad, igualque su autor, el gran Francisco Ibáñez).

 


 
La primera aventura del Coyote es el segundo de los números EXTRA de la original colección de la Editorial Clíper, publicada en el famoso "formato pulp español" (esto es: un A-5 aproximadamente —sobre 15x21 cm— con cuadernillos cosidos o, a veces, grapados entre sí, y la portada rudimentariamente pegada al libro). Segundo número, sí, que es tercero, pues la primera entrega de la serie, que ya había publicado Molino en 1943, en la colección Novelas del Oeste nº9, firmada por "Carter Mulford" y con hiperrealista portada de Batllé, se volvió a editar como un número EXTRA... o eso me apuntan por ahí las bibliografías coyotianas. (Posiblemente este dato sea erróneo; ya habrá tiempo de rectificarlo).
 
 

El Coyote por Carter Mulford, 1943. Esta es la primera historia publicada del Coyote, que no su primera aventura, como averiguaríamos años más tarde.


Los números EXTRA se intercalan en la "serie regular" y, ciertamente, no he encontrado un quorum sobre dónde debe leerse La primera aventura del Coyote: asumo que debería ir después de la tetralogía de La banda de la Calavera, pero tampoco lo tengo demasiado claro, pues en las reediciones de Favencia, Bruguera, Cid, etc., ocupa lugares distintos en la numeración general de la serie.
 
***

No es mi intención aquí la de realizar una reseña o recensión del relato, cuya sinopsis es apasionante: narrado en dos tiempos, el presente de la década de 1860 y los flashbacks que nos llevan a 1846, esta historia nos remite a unos hacendados vecinos de la familia Echagüe que hubieron de huir de California y que perdieron su propiedad. Además, los fugitivos siempre creyeron que los Echagüe aprovecharon la circunstancia para apoderarse de dichos bienes. Esto, por supuesto, es un equívoco que llega hasta el presente y, de hecho, los expoliados jugaron un papel importantísimo en la creación de la figura del Coyote.

Hasta aquí, la sinopsis reducida a su mínima expresión. No obstante, veremos en esta obra un par de detalles maravillosos:

El primero es la devoción que el joven don César siente por la obra de Calderón de la Barca, uno de nuestros máximos dramaturgos del Siglo de Oro español; don César siempre ha hecho gala de una cultura vasta... propia del pisaverde cobarde por el que se hace pasar. Es un gran detalle de Mallorquí que el joven César optara por Calderón y recomendara su lectura a los conocidos.

El segundo detalle resulta en verdad impresionante: en el origen secreto del Coyote, recogido aquí por Mallorquí, se recurre a la mitología creativa y, al mismo tiempo, es una confesión del autor acerca de lo que ya era evidente para cualquier lector de ayer y hoy: que el Coyote está directamente inspirado en la figura del Zorro. Visto desde la perspectiva del lector, esto es una obviedad; lo que resulta mucho más interesante es que César de Echagüe menciona al Zorro y, por tanto, conocía las viejas hazañas del enmascarado californiano que actuaba bajo ese nombre. Y queda bastante claro que don César no tenía ni idea de que, por ejemplo, tras la máscara del Zorro se encontraba un rico hacendado como él, don Diego de la Vega. A fin de cuentas, César se convierte en el Coyote en 1846, y las hazañas literarias del Zorro, recogidas por el escritor norteamericano Johnston McCulley, no empezaron a publicarse hasta 1919, con la primera novela de la serie, The Curse of Capistrano.


La primera novela del Zorro, publicada en 1919.


Esto significa que las aventuras del Coyote transcurren en el mismo plano de realidad (o universo) que las del Zorro. Por tanto, no habría sido imposible que presenciáramos un encuentro entre un maduro Diego de la Vega y el joven César de Echagüe.

Es evidente que José Mallorquí nunca tuvo la intención de propiciar tal encuentro, pero a los mitógrafos creativos teóricos no nos está vedado discurrir sobre esta posibilidad hasta convertirla en probabilidad. Para eso existe el amplio territorio de la mitología creativa y de la ficción: para encontrar el dato, la pista, la sugerencia que nos permita dar otra vuelta de tuerca a los avatares de nuestros arquetipos.

 

Edición de Los Libros de Barsoom, con las dos primeras novelas del Zorro (2022). Obviamente, la recomendamos fervorosamente.