En el año 2015, comenzamos a recuperar la obra de Juan Gallardo Muñoz (más conocido como Curtis Garland) en el volumen titulado Monstruos en el Oeste, que contiene novelas firmadas con el pseudónimo de Donald Curtis. El volumen fue un éxito, sigue disponible, y contó con una maravillosa ilustración de portada, obra de Sergio Bleda.
Para la realización del libro, hubimos de contar con la ayuda de muchos amigos que nos proporcionaron material original para extraer el texto (estoy pensando en algunas mañanas en casa del gran Juan Carlos Monroy, machacando novelitas en su escáner), y contamos, como en tantas otras ocasiones, con la colaboración desinteresada de Jorge Morón, un connoisseur de la literatura popular que no se prodiga demasiado por los universos públicos de las Redes Sociales.
Una de las muchas cosas que hizo Morón para ayudar a la promoción de este volumen fue la realización de un montón de collages que conformaban falsas cubiertas para nuestro libro, y que tenían la capacidad de hacer volar la imaginación de cualquiera que las contemplara.
Jorge tomó las imágenes de los clásicos ilustradores de los bolsibros (Desilo, Miguel García, Alberto Pujolar, Antonio Bernal, Ángel Badía Camps, y un largo etc.), y las remezcló y remontó para que encajaran con la idea que, hoy, tenemos de lo que es el género del weird western.
Obviamente, fue un divertimento de Jorge Morón que, con todo respeto, rehizo a su antojo algunas de esas pequeñas obras maestras que son las antiguas cubiertas de las novelas de a duro. Aquello fue un trabajo de amor y un homenaje a los autores originales, así como un guiño gigantesco a todo lo que pudo ser y no fue en la curiosa, taimada, ingenua, despiadada y fascinante Historia de los Bolsilibros Españoles.
Jorge hizo aquellos trabajos entre los meses de mayo y junio de 2015, en que estuvo abierta la suscripción de nuestro volumen de Donald Curtis. Los recuperamos aquí, con todo nuestro cariño para los autores de las ilustraciones originales, y nuestro reconocimiento a un importante diletante y amigo como es Jorge Morón, que siempre está ahí cuando lo necesitas.



















