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viernes, 21 de junio de 2024

Entradas de la Vieja Bitácora: "RANCHO DRÁCULA": un llamamiento (25 de marzo de 2010)



Un ejemplar completo de Rancho Drácula.

 

8 de junio de 2024

Recuperamos aquí un antiquísimo post, publicado originalmente el 25 de marzo de 2010 en el alojamiento original de nuestra Vieja Bitácora. Lo hemos rescatado gracias a la máquina del tiempo.

La historia que aquí se narra continuó y tuvo un final feliz, tal y como se desprende de los comentarios originales. De hecho, la novela fue reeditada por la extinta Darkland Ediciones, con un prólogo de servidor de ustedes. Y la cosa se fue expandiendo por el mundo, y se recuperaron otros weird westerns españoles, y se escribieron algunos nuevos, y se investigó y se catalogó, y...

Perto todo eso ya es Historia Antigua. No obstante, resulta hermoso rescatar la entrada del blog con la que empezó todo esto...

***

 

Mi "falso" ejemplar de Rancho Drácula, heredado de mi padre.


25 Marzo 2010

"RANCHO DRÁCULA": un llamamiento

En ocasiones, no queda más remedio que insistir: la Literatura Española ha dado tantos ejemplos de obras fantásticas, sobre todo en el terreno de la narrativa popular, que alguna vez obtendrá un reconocimiento mayor que el que se le concede a las (ya numerosas) antologías dedicadas al tema, concebidas mayormente como una mera anécdota en el marco de la literatura llamada, de forma errónea, realista.

Francisco González Ledesma es hoy un autor conocido y "serio", que publica sus obras en las mayores editoriales de España. Pero en el pasado, trabajaba a destajo, como tantos otros, y se había apuntado a la renovación del género del western que venía desde Italia -o quizá se anticipó a Sergio Leone, ¿no es posible?- escribiendo bajo el nombre de Silver Kane.

Lo que nos trae hoy aquí es una insólita novelita que mi padre consiguió hace muchos años en una papelería donde, además de vender prensa, revistas y chucherías, se cambiaban tebeos y novelas. Yo la encontré metida en un cajón, con un montón de ejemplares de Marcial Lafuente Estefanía y sus muchachos, y la cubierta y el título me cautivaron: Aquello se titulaba "RANCHO DRÁCULA", pertenecía a la colección Kansas (una de esos míticos de Bruguera, como Bisonte), y al pie de la portada se podía leer: "El fantasma llegó al desierto de Nevada"...

Y la ilustración... ponía los pelos de punta, como ya habéis visto.

En términos puramente sexuales y un tanto groseros, diré que en ese momento casi tuve una erección, pero en cuanto abrí la novela por la primera página, mis "emociones" se vinieron abajo... Porque aquel ejemplar, reconstruido con papel de celofán, sobado, cuarteado y casi
roído por los ratones, contenía una historia de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) titulada Fuego en las venas.

 

La novela que hay en el interior de mi Rancho Drácula...

 

O sea, que alguien había dado el cambiazo, y yo no podía leer esa historia de Drácula en el Oeste.

Desde entonces (de esto hace ya años), he intentado dar con Rancho Drácula por los más diversos medios. Por ejemplo, utilicé mi contacto con el entonces responsable del ya desaparecido Lovecraft Magazine, Amadeu Leblanc, que llegó a hablar con el señor González Ledesma. La respuesta del autor fue tajante: "Que busque entre otros títulos; por aquel entonces cogíamos el mismo texto, le cambiábamos los nombres, y ya teníamos una novela nueva". O algo así dijo.

Juan García Rodenas, gran amigo y gran escritor, es también un amante del pulp y el bolsilibro, una de esas personas que si tuvieran una máquina del tiempo no viajarían atrás para conocer la verdad sobre la Pasión de Cristo, sino que intentaría llegar a esa época justamente posterior al hundimiento de Atlantis para conocer personalmente a Conan el Bárbaro. Cuando le hablé a Juan de Rancho Drácula, me quedó bastante claro que ya éramos dos los que habíamos caído en las garras de la Novela Perdida de Silver Kane. Incluso hemos proyectado redactar nuestras propias versiones de esta historia, de título tan sugerente...

Aunque habría que contrastar las fechas, es posible que el señor González Ledesma se inspirara en la película Drácula contra Billy el Niño, de la que nuestro llorado John Carradine -que interpretaba allí al viejo Vlad- dijo que era "la peor de todas mis películas". Quizá debamos poner en entredicho al difunto Carradine...

 

 

(Arriba: unos segundos de esta gloriosa película, cortesía de Youtube.com. Por cierto, ¿sabían ustedes que el bueno de Ed Wood tenía un proyecto titulado The Ghoul Goes West, que habría de protagonizar Bela Lugosi, y que sería otro ejemplo de "Drácula en el Oeste"?)

En cualquier caso, aprovecho el espacio de esta bitácora para hacer un llamamiento a los amigos y lectores holmesianos, a los aficionados a la mitología creativa, y a la novela popular en general: Si alguien está en posesión de una copia de Rancho Drácula, estoy seguro de que muchos seríamos felices de que la compartiera, aunque sólo fuera de un modo virtual. No sé si el relato será bueno o malo, pero cuando menos, será, sin duda, un ejemplo casi único de pastiche de nuestra Narrativa Popular. Un hito, amigos.

***

Si el tiempo lo permite, la próxima semana os serviremos un nuevo micropastiche, con el leit motiv de "Sherlock Holmes en el Rancho Drácula". Si alguno de los amigos ilustradores se anima a echarle imaginación y realizar alguna bella imagen al respecto, que no se corte y nos la envíe por los cauces habituales.

Saludos y disparates para todos.

 

La edición de Darkland (2012), descatalogada, y con prólogo del que suscribe.



COMENTARIOS ORIGINALES

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario


sherlockholmes dijo

A ver, todo lo dicho aquí va en serio: si alguien puede proporcionar la novela de algún modo, que no se corte. Y a los amigos ilustradores y demás, repito, no os cortéis un pelo si os apetece un Holmes contra Drácula en el Oeste. A vuestro aire.

Abrazos a todos,
Alberto

25 Marzo 2010 | 05:21 PM


Juan dijo

Sí, la queremos!!
Y por cierto, holmesianos, vuelvan a mirar y remirar la ilustración de portada de RANCHO DRÁCULA y díganme a quién les recuerda el perfil de la silueta de nuestro querido conde transilvano...

25 Marzo 2010 | 06:22 PM


WOLFVILLE dijo

¡No sabía que también habíamos tenido un Drácula en plan western en nuestro pais! El universo de los bolsilibros es uno de los que menos controlo en esto de las pulperías -solo tengo la colección de "El Coyote", y eso gracias a mi padre-, así que esperaré ansioso la posible aparición (resurrección) de título que nos ocupa.

En cuanto al perfil del conde... ¡es netamente holmesiano! Lo cual tampoco es tan raro ya que ambos comparten rasgos físicos muy parecidos. De hecho ha habido algunos actores que han interpretado a Sherlock y que han sido también Condes Dráculas: Jeremy Brett, Christopher Lee, Frank Langella... y seguro que se me olvidan algunos más.

Un saludo cordial.

P.D: Hablando de Drácula y Holmes... ya tengo en mi poder el ensayo de Sherlock y lo "outre", vía una visita relámpago a Madrid el sabado pasado -y yo que no conocía las bondades de esa gloria llamada Estudio en Escarlata-. Una gran adquisición entre otras que detallo por encima en mi última entrada.

25 Marzo 2010 | 08:08 PM


sherlockholmes dijo

Ya decía Fred Saberhagen en su Sherlock Holmes-Dracula: El encuentro que estos dos eran parientes... Y es verdad, Juan, la silueta de Drácula es netamente holmesiana. Hmmmmmmm....

Señor Wolfville, el señor Juan García Rodenas podría hablarle largo y tendido de otra pulpería española, Jíbaro Vargas, debida a la pluma de Mallorquí, igual que el gran Duke. Hay mucho, mucho pulp hispano.
Por cierto, recuerde recomendar a sus amistades la lectura de "Sherlock Holmes y lo Outré"; ¡que gran adquisición ha hecho usted!

Saludos a todos.

26 Marzo 2010 | 05:09 PM


sherlockholmes dijo

Veo en la bibliografía de Francisco González Ledesma (14 de abril de 2008), realizada por Jesús Cuadrado, que "Rancho Drácula" es de 1960:

http://encontretuslibros.blogspot.com/2008/04/bibliografia-de-gon...

26 Marzo 2010 | 05:28 PM


Luis Miguez dijo

Yo me animo si sé lo que tengo que ilustrar primero... ¿O la gracia es lanzarse así, a la aventura?

26 Marzo 2010 | 05:45 PM


sherlockholmes dijo

Pues ese era el rollo, sí... Más que nada, porque no lo he escrito aún...

26 Marzo 2010 | 05:59 PM


Birdy Edwards dijo

Pues este mismo mes vuelve de nuevo el maestro Silver Kane, con nueva novela en planeta, "La dama y el recuerdo", una del oeste y nuevecita, de Don Francisco Gonzalez Ledesma.

27 Marzo 2010 | 02:03 PM


José Luís González dijo

Estaré ojo avizor durante mis vagabundeos por El Rastro y similares, a la vez que esperamos su nueva aportación pastichera. Sobre la relación de Drácula y el western recuerdo un episodio de "Dracula Lives", creo que dibujado por Tony de Zuñiga, donde un ex-sheriff era contratado para eliminar al vampiro, al que perseguía desde ¿Texas? hasta Transilvania. También Zagor, personaje de la casa Bonelli, se enfrentó al barón Bela Rakosi en los primeros números publicados por Ed. Zinco. Y qué era, si no un western, "Vampiros" de John Carpenter.

28 Marzo 2010 | 09:43 PM


sherlockholmes dijo

Amigo Pajarraco:
¿La nueva novela de Don Paco está firmada como Silver Kane?

Amigo José Luis:

Recuerdo los tebeos que mencionas (debería ir pensado en el crossover Zagor-Holmes...)
"Vampiros" de Carpenter es una de esas películas que ha recibido muy mala prensa, aunque a mí me parece una dignísima macarrada carpenteriana... no en vano, John Carpenter es El Mejor de los Directores Malos (no hay más que ver "La Cosa"), con permiso del Maestro Corman... vamos, digo yo...

Abrazos,
Alberto

29 Marzo 2010 | 04:36 PM


Birdy Edwards dijo

Pues si viene firmada como Silver Kane, en el Que Leer de este mes hablaban de ella y salia incluso la portada. Imagino que en breve andará por los puestos de intercambio jejejejeje

29 Marzo 2010 | 04:53 PM


El Abuelito dijo

Veo que consiguió la novela; perdone que no le dijese nada, se me fue del perol; de bolsilibros tengo muy poco, no obstante pregunté al amigo que hace Pulpnivoria (gran coleccionista) y no la conocía, pese a apreciar mucho la narrativa de Silver Kane... En fin, ruego disculpe, acahcándola a mi edad, mi descortesía...

1 Abril 2010 | 06:47 AM


sherlockholmes dijo

Querido Abuelito:

Nada que disculpar, que a mí, que soy más joven, también me fallan los mementos, como podrán atestiguar muchos de los amigos de este blog...

Me temo que no he tenido tanta suerte, pues la novela no aparece por ningún sitio... La imagen que ve usted por allá arriba es la de la cubierta, que es lo único que tengo de este dichoso "Rancho Drácula". ¿Será posible que ni entre los mayores expertos en naderías de estas vayamos a conseguir una copia, un ejemplar, un pdf, un escaneado, un loquesea, de la novelita?

1 Abril 2010 | 04:24 PM


Homo libris dijo

Muy buenas.

Yo también quedé prendado por la historia de esta novela perdida de Silver Kane. Además de mi blog sobre libros mantengo otro "paralelo" dedicado al mundo de los bolsilibros y, entre los blogs "hermanos" hay uno que está publicando escaneada esta novela. Os dejo un enlace donde podéis consultarlo:

http://bolsilibrosblog.blogspot.com/search/label/Rancho%20Dr%C3%A...

Saludos.

18 Diciembre 2010 | 12:34 PM

 ***

miércoles, 12 de junio de 2024

La portada de Ulthar nº20, por Sergio Bleda

 


ULTHAR nº20

Revista de fantasía, ciencia ficción y terror
Varios Autores
Ilustración de Cubierta de Sergio Bleda

Tamaño: 15x23 cm
Cubierta a color, con solapas
Interior: B/N
Alberto López Aroca, Editor; junio de 2024
Número de páginas: 148

Precio: 14 euros
(gastos de envío incluidos para España)

 Estos son los contenidos del número 20 de

(ATENCIÓN: algunos de los contenidos podrían cambiar antes de que este número entre en imprenta).

Intro
por El Editor
 
Por un puñado de dólares (novela corta)

"Viaje a varias islas remotas de Juan Gulliver" (artículo)
 
Un caso de identidad (relato corto ripperiano... y algo más)
(Traducción del inglés de José M. Cárdenas)

Título por determinar (relato)  
por Ana Colchero

 El yanqui (relato corto)

La mil segunda noche (relato)
(Trad. de 1862, revisada por Alberto López Aroca)

La cueva del miedo (relato corto)
(Trad. del italiano de Adrián Plaza de la Fuente)
 
"Orestes I" (artículo)
 
 Piel de manzana
 (un caso del Detective Solo)
 
Un buen cazador de hijos de puta (artículo)
 
INFRI
 (una aventura de Howie Lovecraft)
por Miguel Matesanz
 
El octavo viaje de Simbad el marino (relato, 1938)
 
Nuevo viaje de Simbad el marino (relato, 1913)
(Trad. del catalán de Mariano Martín Rodríguez)
 
El octavo viaje de Simbad el marino (relato, 1899)
(Trad. del francés de Mariano Martín Rodríguez)
 
   Ilustración de portada:

 

sábado, 1 de junio de 2024

Resumen de la segunda quincena de mayo de 2024

Estas han sido las últimas dos semanas de mayo de 2024 en el Matilda Briggs. Triple ración de Conan Doyle fantasmagórico, weird western, Patricia Highsmith, Primo Levi, gótico sureño y un poco de terror español pasado por el tamiz mexicano.

El próximo lunes seguiremos.

¡Pasen, damas y caballeros; pasen y vean...!

 

 

Lunes, 20 de mayo

Monstruos en el Oeste: los collages de Jorge Morón (2015)


Martes, 21 de mayo

Un hombre bueno es difícil de encontrar (1955), de Flannery O'Connor


Miércoles, 22 de mayo

Noticias de ayer: Conan Doyle afirma rotundamente que los muertos viven (1925)



 Jueves, 23 de mayo

"La mercancía" (2002), de Alberto López Aroca: versión dramatizada por el Narrador Fantasma

 

 


Viernes, 24 de mayo

Noticias de ayer: Conan Doyle tiene un espíritu de ultratumba como asesor de su familia (1927)

 


Lunes, 27 de mayo

Storie naturali (1966), de Damiano Malabaila

 

 


Martes, 28 de mayo

Noticias de ayer: Conan Doyle, ¿fantasma?; o, La muerte de Sherlock Holmes, por Heliodoro Carpintero (1930)

 


Miércoles, 29 de mayo

Club de lectura de terror (y más): Final de la primera temporada

 


 Jueves, 30 de mayo

La casa negra (1981), de Patricia Highsmith

 



 Viernes, 31 de mayo

Noticias de ayer: Un raro y enorme peje aparecido en el mar del Sur de Oajaca el año de 1648, por Juan Nepomucemo Bolaños (1843)

 


 

 

lunes, 20 de mayo de 2024

Monstruos en el Oeste: los collages de Jorge Morón (2015)

En el año 2015, comenzamos a recuperar la obra de Juan Gallardo Muñoz (más conocido como Curtis Garland) en el volumen titulado Monstruos en el Oeste, que contiene novelas firmadas con el pseudónimo de Donald Curtis. El volumen fue un éxito, sigue disponible, y contó con una maravillosa ilustración de portada, obra de Sergio Bleda.

Para la realización del libro, hubimos de contar con la ayuda de muchos amigos que nos proporcionaron material original para extraer el texto (estoy pensando en algunas mañanas en casa del gran Juan Carlos Monroy, machacando novelitas en su escáner), y contamos, como en tantas otras ocasiones, con la colaboración desinteresada de Jorge Morón, un connoisseur de la literatura popular que no se prodiga demasiado por los universos públicos de las Redes Sociales.

Una de las muchas cosas que hizo Morón para ayudar a la promoción de este volumen fue la realización de un montón de collages que conformaban falsas cubiertas para nuestro libro, y que tenían la capacidad de hacer volar la imaginación de cualquiera que las contemplara.

Jorge tomó las imágenes de los clásicos ilustradores de los bolsibros (Desilo, Miguel García, Alberto Pujolar, Antonio Bernal, Ángel Badía Camps, y un largo etc.), y las remezcló y remontó para que encajaran con la idea que, hoy, tenemos de lo que es el género del weird western.

Obviamente, fue un divertimento de Jorge Morón que, con todo respeto, rehizo a su antojo algunas de esas pequeñas obras maestras que son las antiguas cubiertas de las novelas de a duro. Aquello fue un trabajo de amor y un homenaje a los autores originales, así como un guiño gigantesco a todo lo que pudo ser y no fue en la curiosa, taimada, ingenua, despiadada y fascinante Historia de los Bolsilibros Españoles.

Jorge hizo aquellos trabajos entre los meses de mayo y junio de 2015, en que estuvo abierta la suscripción de nuestro volumen de Donald Curtis. Los recuperamos aquí, con todo nuestro cariño para los autores de las ilustraciones originales, y nuestro reconocimiento a un importante diletante y amigo como es Jorge Morón, que siempre está ahí cuando lo necesitas.

 























jueves, 16 de mayo de 2024

Abierta la suscripción de ULTHAR nº20 (junio de 2023)

 
Hoy, jueves 16 de mayo de 2024, abrimos oficialmente la suscripción para publicar el número 20 de ULTHAR, revista de fantasía, ciencia ficción y terror, editada, dirigida y maquetada por Alberto López Aroca. El índice de contenidos y autores que aparecen en este número lo pueden consultar AQUÍ. Los créditos los pueden consultar AQUÍ.

Este número tendrá 148 páginas, en formato 23x15 cm; cubierta a todo color con solapas, e ilustración de portada realizada por SERGIO BLEDA (que estará a la venta a lo largo de esta suscripción; ver este ENLACE). Incluye 12 relatos de diversa extensión, una novela corta de Santiago Eximeno, y varios artículos del gran Agustín Jaureguízar. Rescatamos, de 1981, un relato olvidado de nuestra sección MÁS VAMPIROS EN ESPAÑA; e historias de autores de Argentina, México, Francia, Estados Unidos de América, Italia y España. En este número, con algún contenido ripperiano y holmesiano, destaca la presencia del legendario SIMBAD EL MARINO. El interior está profusamente ilustrado, y los textos están presentados a doble columna, con introducciones del Editor.
No habrá edición digital.
La suscripción para publicar ULTHAR 20 costará 13 euros; para el pago, deberán escribir a fabulasext@hotmail.com (consulte también este ENLACE). La suscripción servirá para financiar la impresión de la revista y el pago a los autores.
El PVP de la revista tras esta suscripción será de 14 euros.

Esta suscripción cerrará de forma improrrogable a las 23:59 horas del próximo día 4 de junio de 2024 (martes).

Para cualquier duda o pregunta, diríjase al correo electrónico fabulasext@hotmail.com.
Si está interesado en este proyecto, por favor,
difunda esta noticia.


 
 




domingo, 15 de octubre de 2023

The Return, de Bentley Little

Enero de 2023

Bentley Little es uno de esos autores que, gracias a la ineficiencia de las grandes editoriales españolas, y quizá también a la del agente literario de Little, hace que servidor de ustedes siga aprendiendo nuevo vocabulario inglés. Por ejemplo, he aprendido que en los Estados Unidos se puede decir "mogollón" (pronunciado, posiblemente, "mog-oul-lón"), aunque no en el mismo sentido que usamos en castellano. Allá, Mogollón es el nombre que recibe un largo escarpe que cruza Arizona. Y la apestosa criatura, un abominable hombre de la montaña, que ha sido avistada por algunas personas en aquellos parajes desde 1903, recibe el nombre "Mogollon Monster", cosa que en España nos hace mucha gracia.

 

La novela, publicada en 2002, se abre con un glorioso, magnífico, brillante capítulo protagonizado por el escritor Zane Grey, un autor de westerns muy conocido y reconocido en España hasta hace unos cuarenta años. Grey tiene un desagradable encuentro con un caballo que sonríe, y alguna experiencia más que, para un individuo habituado a vivir en lo más profundo de los bosques, resulta terrorífica. Vamos: que la cosa da canguelo.

 

Y ya en la actualidad, tendremos a diversos personajes vagando en torno a una novísima excavación arqueológica, en un yacimiento de los misteriosos indios anasazi que, como sabrá cualquiera que haya leído la divertidísima novela de razas perdidas La ciudad sagrada (Thunderhead, 1999), de Douglas Preston y Lincoln Child, desaparecieron de un modo extraño y repentino, sobre cuya explicación no existe un acuerdo claro en el mundo académico.

 

En el yacimiento de nuestra novela se encuentra todo tipo de objetos extraños, y alguna cámara prohibida aún más rara. Y en el museo del pueblo, los objetos anasazi empizan a moverse, como si tuvieran vida propia. Y el mítico Monstruo de Mogollón se cobra una nueva víctima en un campamento juvenil. Y una bella chica, descendiente de un asesino en serio que fue alcalde del pueblo y pavimentó el lugar con sangre y huesos de sus vecinos, está en medio de todo esto. Y un tipo que pasaba por allí, a encontrarse a sí mismo, se encuentra a la chica, el yacimiento, y la madre que parió al Monstruo de Mogollón.

¡Ah! Y eso que pasa en el pueblecito, en el museo, lo de los objetos anasazi que caminan amenazadoramente... pues empieza a suceder en más lugares. Bueno, en todo el país. Y...

Pero creo que basta con esto para hacerse una idea de no nos hallamos ante la enésima versión de la magnífica El almacén de Little (su única novela traducida al castellano), pues Little ha repetido su esquema unas cuantas veces; sino de una historia casi ochentera, desarrollada a trompicones, con momentos irrisorios y otros bastante dignos, y un final que a mí no me convenció en absoluto. Aunque, como he dicho en alguna ocasión, en literatura lo importante es el camino andado, no necesariamente adónde te lleva.

A efectos prácticos, The Return merece la pena sobre todo por su primer capítulo, esa introducción con Zane Grey, y los, eso sí, inquietantes y nada tópicos elementos terroríficos que Little muestra ahí. Que luego se líe con una historia que, me parece, es de marcianos, pues... pues vale, pues bueno, pues me alegro.

En fin: que Little tiene obras mucho mejores, tantas como para aburrir. Por ejemplo, The Summoning (1993), que trata de un vampiro chino en el Oeste; The Mailman (1991), ejemplo del clásico esquema del autor, por medio del cual toma un elemento cotidiano y lo convierte en una pesadilla diabólica; The Haunted (2012), sobre una familia de clase media convenientemente embrujada; o The Resort (2004), que recomiendo a todos los ingenuos que se van de vacaciones a ese tipo de instalaciones con spa, cursillos de jardinería, ejercicios al aire libre, piscina y, con suerte, monstruosos asesinos salidos de una tumba secreta.

jueves, 12 de octubre de 2023

Meridiano de sangre, de Cormac McCarthy

 

10 de marzo de 2023

A la tercera va la vencida. Pues tres han sido los viajes, tomado de la manita por Cormac McCarthy, los que me han costado leer de una puñetera vez este libro que, hoy, se encuentra ya en el terreno de los clásicos meridianamente malditos (o de culto). La primera vez que lo intenté debió ser allá por 2008, año más o menos, pues me lo prestó mi gran amigo, el periodista y escritor Marcelo Ortega Picazo, con mucha ilusión; y Marcelo es un excelente lector y encima de Villalgordo (provincia de Albacete).

Por supuesto, no pude soportar durante mucho tiempo la ausencia de puntuación en los diálogos de McCarthy, y tuve que abandonarlo tras el magistral capítulo del vampiro, que se encuentra en las cincuenta primeras páginas o así. Porque una cosa es que la prosa sea realmente buena y la narración recoja acontecimientos de sumo interés para el lector y los personajes sean odiosamente apreciables; y otra cosa es que te pierdas cada dos o tres páginas por el capricho estilístico de un autor. Servidor, bregado en textos castellanos del siglo XV y XVI en sus versiones originales, no debería tirarme tanto de los pelos por esto, pero en pleno siglo XXI (o incluso en el siglo XX), pues mire usted... no lo veo claro. Vale que es la voluntad del escritor, de acuerdo, y que sin duda esto tiene un motivo artístico; pero me siento más cómodo con Jim Thompson, que es definitivamente mejor que McCarthy, juega en su misma liga (o en su mismo paradigma) y no se ríe de la ortografía, así, por sus santas narices. Tome el lector La sangre de los King (King Blood, 1973), una de las mejores y más violentas novelas jamás escritas, y luego hablamos.

Pero no quiero entrar en comparaciones, pues ese es un terreno deleznable e injusto en el que siempre, siempre, siempre sale perjudicado alguien. El primero, el opinador de turno. Corramos un tupido velo...

Volví al juego de "¿quién puede más, tú o yo, maldito McCarthy?" una década más tarde, con el mismo éxito (es decir: me quedé en el vampiro, o poco más adelante. Sigo pensando que esa secuencia del vampiro nocturno se la robó el autor a Goya, y nadie me va sacar de ahí). Y ahora, por fin, con sangre, sudor y lágrimas, lo he logrado. Me he leído de cabo a rabo Meridiano de sangre. Y el tortuoso viaje ha merecido la pena, claro que sí. Pero que no me inviten otra vez, por favor.


Han sido diez días de lectura discontinua y esforzada. La preparación previa consistió en la trepidante Al otro lado del río de Jack Ketchum y la gozosa, por su aparente sencillez, Mr. Paradise de Elmore Leonard. La primera, porque está relacionada temáticamente con Meridiano de sangre, y transcurre incluso en la misma época y casi en el mismo territorio; y la segunda, porque con Leonard uno se siente como en casa (eso, suponiendo que tu casa esté repleta de gentuza y de criminales gilipollas) y sus prodigiosos diálogos están muy, muy bien escritos... y puntuados. Sólo un traductor atroz, o un editor-rata (de los de publicar libros con tipografías ínfimas o con espaciado automático entre párrafos), pueden cargarse un libro de Leonard.

Blood Meridian se publicó originalmente en 1985, y no he hecho un seguimiento de cómo le fue en Estados Unidos ni la repercusión que tuvo. Llegó a España en 2001, en edición de Debate, y es bastante probable que hacia 2002 o 2003, mi amigo Luis Escribano me hablara de esta novela, pues Luis siempre ha estado al día de los títulos y autores más interesantes, sobre todo de los norteamericanos. (Quiero recordar una conversación con Luis en el bar Triana de Albacete, en la que apareció McCarthy y su Meridiano de sangre, posiblemente porque estuviéramos hablando de Apocalypse Now, de Joseph Conrad, de la brutalidad en la literatura o de westerns. O de fanzines. O de... quién sabe).

Pero en realidad, empecé a tener conciencia de la existencia de McCarthy cuando, en 2007, se adaptó al cine No es país para viejos (No Country for Old Men, 2005), dirigida por los Cohen y con un papel oscarizado de Javier Bardem. Nunca he llegado a ver la película, aunque sí leí la novela por recomendación del inspector jefe de la Policía Nacional de Albacete, que por entonces era alumno de servidor en la Universidad Popular, en el curso de escritura creativa. Y, como ya he dicho, me pareció que era una historia que podría haber firmado Jim Thompson, pero sin puntuación en los diálogos (cosa muy poco útil en un curso de escritura donde, entre otras cosas, se enseñaba la importancia de la ortografía y la gramática para el escritor). Me gustó, pero también me molestó.
Por cierto: La carretera (The Road, 2006) no la he leído. Y tampoco he visto la peli.

En fin. El libro:

McCarthy conforma una novela larga sobre el infame Grupo Glanton, una banda de hijos de puta, algunos de ellos veteranos de la guerra de México y Estados Unidos, que se dedicaban a la caza de cabelleras de indios entre 1849 y 1850, a sueldo de los mexicanos. Al parecer, el negocio era bueno, pero Glanton y los suyos consideraron que era difícil distinguir la cabellera de un indio de la un mexicano: a más cabelleras, más oro.

Unos hijos de puta sádicos, como digo. Y por desgracia, reales como la vida misma, si no nos engañan las crónicas y diversos testimonios de la época.

Hay un personaje de dudosa historicidad, conocido como "el Juez Holden" según la autobiográfica My Confession de un tal Samuel Chamberlain, que formó parte del grupo. Chamberlain afirmaba que nadie sabía "quién o qué era Holden". Hay subrayar ese "qué", pues es el que le permite a McCarthy dar la vuelta al marcador del western para introducirnos en una historia no sólo de terror y salvajismo y crueldad y bellos paisajes y muerte y tortura y desesperación, sino también de horror sobrenatural fantástico. Pues el Juez Holden bien pudo existir, pero si era tal y como aparece en Meridiano de sangre, también podríamos rescatarlo como enemigo de la Patrulla X. Metidos a especular y a decir disparates, casi lo podríamos comparar con el Conde Drácula, epítome de los malvados sobrenaturales. Holden, en esta novela, tiene esa talla de villanía y monstruosidad, y ese aire outré, contra todo pronóstico creíble, que lo hace aún más grande. Sin duda, Holden es el logro definitivo de McCarthy. Porque es esta pieza, este personaje salido de otro mundo, de otro planeta o del puto infierno, el que hace que la ambientación y la sucesión de hechos, peripecias, masacres y barbarie encajen a la perfección, hasta el punto de que uno termina pensado aquello de "esto tuvo que ser así y no de otro modo", como nos sucede cuando leemos From Hell de Alan Moore.

¿La recomiendo? Sí, claro que sí, cómo no, faltaría más; y esto, a pesar de que McCarthy no nos ayude en absoluto con su falta de puntuación. Eso sí: vocabulario tiene como para aburrir.

En el terreno más o menos extraliterario, debo mencionar mis dudas de si la traducción al castellano es mala o regular. Espero no olvidarme nunca (y por eso escribo para mí estas reseñas) de que el traductor, Luis Murillo Fort, el mismo caballero que ha vertido al castellano con éxito casi todas las novelas de Barry Gifford, utilizó “venablo” como sinónimo de “jabalina” (la hembra del jabalí), para no repetir la palabra en el mismo párrafo. Me temo que ahí, el diccionario de sinónimos no estuvo a la altura de las circunstancias.

Oh, Cthulhu... me estoy dando cuenta de que, en algún momento de mi vida, tendré que leer la versión original en inglés de esta pesadilla. Joder, esta novela es como una maldición...

***

Post Scriptum: Le he dicho a Marcelo que ya le puedo devolver el libro. Marcelo dice que ya se lo devolví hace años. Que tiene su ejemplar en Villalgordo. Yo SÉ que no se lo devolví nunca, y que jamás he comprado un ejemplar de Meridiano de sangre. ¿Qué cojones pasa con este libro? ¿Está de verdad maldito, o qué?