Mostrando entradas con la etiqueta santos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta santos. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de agosto de 2024

Resumen de la primera quincena de agosto de 2024

 

 

...quincena que ha durado más de quince días, pues julio, como es habitual, se pasó de largo, pesado y caluroso.
En estas semanas hemos viajado por el mundo con Gregg Hurwitz (en dos ocasiones), John Grisham, José Francés, Lee Child, Curtis Garland, Guillermo López Hipkiss, y muchos otros anónimos compañeros de aventuras. Hemos tenido santas matadoras de tarascas, una apología de la serpiente de mar y algo más sobre los monos; hemos liberado un cuento en línea (y descargable: un homenaje a Ursula K. Le Guin) y tenemos otro audiodramatizado desde México. Y por supuesto, hemos reincidido en el fascinante e inagotable mundo de los bolsilibros. Literatura popular y de la otra, antropología, criptozoología, hagiografía, folklore, política (y poética)... y más. Echen un ojo a estos enlaces, pues entre tanta variedad, algo habrá que les guste...
 

 

Martes, 13 de agosto

Noticias de ayer: Cómo los dragones voladores y los ogros de los cuentos infantiles tienen un origen real (1927)

 

Miércoles, 14 de agosto

La hermandad (The Brethren, 2000), de John Grisham

 

Jueves, 15 de agosto

Relato: "Dos versiones de Omelas" (2022), de Alberto López Aroca

 

Viernes, 16 de agosto

Comisión ejecutora (2004), de Gregg Hurwitz

 

  


sábado, 6 de julio de 2024

Noticias de ayer: La imaginaria isla de San Brandán (1865)


Es el siguiente un artículo absolutamente maravilloso e imprescindible, que trata un asunto que viene de antiguo: el de la mítica isla de San Brandán, el fantástico viaje que realizó el monje escocés, y los espectrales avistamientos de esta isla viajera. Atención a la figura del discípulo de Brandán, el monje Maclovio (o Malo, o Maló) y sus poderes para ¡resucitar a gigantes! Sobre este asunto y otros afines, descartados por la escuela bolandista jesuítica de hagiografía como apocrypha deliramenta, escribieron Washington Irving, Emilio Salgari e incluso servidor de ustedes, entre otros muchos.

El viaje original es digno de Ulises y Simbad y, hoy más que nunca, excita la imaginación y toca la sirena que llama al sentido de la maravilla. No se pierdan este texto anónimo, publicado originalmente en el diario El Pabellón Nacional (Madrid), el 13 de agosto de 1865.