miércoles, 23 de abril de 2025
martes, 23 de abril de 2024
lunes, 22 de abril de 2024
Esperando a que se invente la rueda
Ayer, domingo 21 de abril, di por concluidas mis sesiones de firmas con motivo del Día del Libro, esa discutible fecha en que se concentra un alto porcentaje de las ventas de libros anuales, junto con la fiestas navideñas. Las cifras son apabullantes (no las voy a mencionar), e indican que, en lugar de comprar libros a lo largo del años, se adquieren en determinado momento por determinados motivos. Lo posiblemente diga algo acerca de los hábitos de lectura en España.

Eduardo Moreno Alarcón y Alberto López Aroca, Plaza del Altozano (Albacete), 21 de abril de 2024. Fotografía del escritor Carlos Walter Martínez.
No fue de este complejo y espinoso tema de lo que estuvimos hablando Eduardo Moreno Alarcón y servidor durante los ratitos en que no estábamos firmando y atendiendo las demandas de los lectores, exigentes, y con razón: los lectores no exigentes son más bien compradores o regaladores de libros (y brindo por su existencia; al párrafo anterior me remito).
De lo que hablamos Eduardo y yo fue de la literatura que nos gusta, de autores a los que admiramos, y de lo curioso que es el mundo de la industria editorial y lo azaroso que es el oficio de escritor. Desde la última vez que me había sentado en una mesa con Eduardo, ya habían transcurrido casi doce años. Fue el 21 de julio de 2012, durante la celebración del primer (y único, por ahora) Sábado Negro de Albacete, un festival de un día que ha quedado en el recuerdo de los asistentes, y en el olvido voluntario de posteriores organizadores de eventos en mi ciudad. (Esto de los olvidos voluntarios forma parte intrínseca de la industria literaria y del mundillo: nadie sabe dónde nació Cristóbal Colón, pero, salvo un día en concreto al año, todo el mundo se lo quiere adjudicar. También sucede algo parecido con la rueda: año tras año leo declaraciones de personas que aseguran haberla inventado recientemente...).
Cuando conocí a Eduardo tan sólo había publicado un libro, Lo que vino de las profundidades (2010), que es un satisfactorio y breve volumen de relatos fantásticos y de terror, con una ilustración de cubierta maravillosa. Sobre ese libro hablé, en directo, durante el Sábado Negro, con Eduardo. Fueron veinte minutillos de presentación. Hoy, Eduardo tiene en su haber un catálogo de títulos mucho más extenso (novelas, relatos, teatro...); también se ha convertido en actor (algo que a mí me parece casi sobrenatural) y se mueve con soltura por entre los vericuetos locales y nacionales sin hacer demasiado ruido y siempre de un modo amable y humilde, como es él. Tan amable y humilde que casi no parece escritor de oficio, pues a los autores "normales", el ego no se nos puede extirpar quirúrgicamente, sino a base de palos gordos. Palos quirúrgicos, como el que usaba Sherlock Holmes en Estudio en escarlata para comprobar la posibilidad de generar hematomas post-mortem en un cadáver.
Le dimos un repaso a Robert Bloch, a Richard Matheson, a Philip K. Dick, a Ramsey Campbell; recordamos la antología de los Mitos de Cthulhu de Llopis, y pasamos del frío al calor abrasador en cosa de minutos.
Me llevé (firmadas) dos obras de Eduardo: la novela corta Ojos de vidrio (2023) y un relato escrito en colaboración con Pedro Pastor, Visionarios (2024), sobre el viaje a la Luna. Eduardo Moreno es confeso ejecutor de novelas cortas (a veces tan cortas que se quedan en cuentos), y da tanto gusto charlar con él que me apena profundamente que viva en su localidad de nacimiento, Almansa, a unas 18 horas a pie desde Albacete. Si estuviera más cerca, estoy seguro de que podríamos vernos con frecuencia y hablar de nuestros héroes. Además, nos interrumpieron justo cuando empecé a soltarle a Eduardo mi rollo macabeo sobre la larga tradición de novela corta española en el terreno de la literatura popular y los bolsilibros. En fin, en otra ocasión...
De momento, Eduardo y yo tendremos que esperar a que alguien invente la rueda de una buena vez para que el trayecto se pueda realizar en menos tiempo, porque caminar 18 horas seguidas para hablar de libros son demasiadas horas, incluso para nosotros, que amamos la literatura. Pero hasta entonces, habremos de conformarnos con estos encuentros formales en días señalados por las leyes del comercio. Y leernos, de vez en cuando.
domingo, 21 de abril de 2024
Los Soriano, Debrigode y los haikai
Ayer estuve firmando ejemplares de mis libros en el Altozano de Albacete, y lo hice en compañía de la familia Soriano, un clan en expansión (porque siguen dando frutos, unos vivos y con forma de personas pequeñitas, otros de papel, también diminutos y escuetos como recién nacido), con los que mantengo amistad desde hace más años de los que puedo recordar.
Tuve la suerte de compartir la mesa y el sol de justicia de 12 a 14 horas con Clara Soriano, autora del librito de haikus (eso todo el mundo sabe lo que es, más o menos) y senryus (eso ni yo sé lo que es, pero se parece a los haikus) titulado Paseos con la yaya. Me lo traje a casa. Es muy bonito, y el diseño de Ezequiel, hermano de Clara, es tan sobrio y efectivo que no puede servir para otra publicación que no sea ese minivolumen de 12 x 12 cm.
Paseos con la yaya, de Clara Soriano (2024, suponemos, porque a Ezequiel se le pasó poner el año). |
Hacía mucho tiempo que no me detenía a charlar con Frutos (Fructuoso) Soriano, el padre de las dos criaturas que menciono arriba, porque siempre nos vemos por la calle y no tenemos tiempo para intercambiar nada más que un hola, un adiós y un espero que estéis bien.
Frutos, junto con su amigo Ángel J. Aguilar Bañón, han conseguido tras muchos esfuerzos, lecturas en público, libros impresos, charlas y otro tipo de actividades subversivas que Albacete se convierta en una ciudad de haikus (o haikús, o hai-kais, o haikais). El éxito reside en la difusión del concepto, procedente de Japón y adaptado a las necesidades métricas del español, y a que parece una forma poética sencilla y al alcance de la mano de cualquiera. Fue a Frutos y Ángel a los primeros que oí hablar de haikus; hoy, hay certámenes albaceteños y montones de libritos de haikus, unos serios, otros en broma (estoy pensando en Juan García Rodenas y sus "jaicas"), y supongo que asociaciones del haiku y maratones.
No es ningún secreto que no soy un adepto de la poesía, precisamente, pero tolero bien los haikus, precisamente porque son breves. Eso es de agradecer en un mundo en que demasiada gente dice demasiadas pocas cosas en demasiadas palabras. El haiku es, por definición, sintético (como los cuentos) y, por lo tanto, no puede hacer daño a nadie. Lo cual es un logro.
Todo esto me sirve como excusa para contar que dentro de un rato, volveré a estar en el Altozano para firmar mis libros, y he quedado con Frutos y Clara (y no sé si Ezequiel) para mostrarle una novela de a duro de Pedro Víctor Debrigode Dugi, publicada hacia 1945-46 (no lleva fecha, la edición que yo tengo), que se titula Huracán sobre Asia, y pertenece a la serie de El Fantasma (nº3), un súper héroe creado por Debrigode para la efímera y extinta colección Superhombres de Bruguera (nº9).
Huracán en Asia (El Fantasma nº4), de Pedro Víctor Debrigode Dugi (h. 1946). De la 2ª edición, con cubierta distinta y reutilizada para todas las reediciones de esta colección. Bruguera, qué mundo... |
El Fantasma es un justiciero con súper poderes (o súper recursos) que se parece a La Sombra de Maxwell Grant (Walter Gibson), o al bizarro Yuma de Rafael Molinero (Guillermo López Hipkiss), identidad secreta del científico Ramón Trévelez.
Le comenté a Frutos que en Huracán sobre Asia (novelita que me regaló hace poco mi gran amigo Alberto Cabrera, responsable de las quedadas bolsilibrescas de Barcelona), se habla de los hai-kais, y que Debrigode incluso se permite el lujo de dejar que uno de sus personajes componga uno. Y además, el improvisado poeta recibe una dura crítica.
Además, en contra de los cánones modernos, el haiku de Debrigode tiene cuatro versos. Dice así:
Esto es lo que ha concebido el teniente Melton, de los Fusileros Reales Indios, para complacer a su novia. El mayor Cyril Benson, comandante de los fusileros, lo pone a caer de un burro, verso por verso... pero alaba su brevedad.
A Frutos le llamó mucho la atención la existencia y el conocimiento de los haikus en la España de la inmediata posguerra. Hoy tendrá ocasión de echar un vistazo y comprobar que, en la literatura popular enterrada y olvidada, se ocultan saberes que el mundo ha obviado.
Ya puestos, me voy a llevar también la novela La espada del samurai (1943), segunda de la serie de Yuma de Molinero-Hipkiss, donde el autor hace gala de unos conocimientos enciclopédicos sobre Japón. Y además, es muy divertida.
La espada del samurai (Yuma nº2, 1943), por Rafael Molinero (Guillermo López Hipkiss). |
Mi haikai de previsión atmosférica para esta mañana dominguera de firmas en el Altozano es la siguiente:
sábado, 20 de abril de 2024
Firmas en el Altozano de Albacete: 2024
Así que, evitemos la especulación en el mercado del libro: compren ahora con mi firma y así le harán la puñeta a los listillos del futuro. Es una forma legítima de luchar contra los especuladores.
Como efecto secundario, y totalmente inesperado (pero no necesariamente indeseado), que compren mis libros firmados -o no- me permite no sólo vivir y pagar facturas, sino seguir escribiendo nuevos libros que firmar. Sin ventas, no hay nuevos títulos. Por eso llevo trabajando como autor y editor ni se sabe los años: porque, por suerte, los libros que publico se venden. Y muchos llevan mi firma.
Lo digo con orgullo y sin humildad. Los escritores tenemos un ego tan grande como un monstruo, que dirían Tip y Coll.
Y si no quieren comprar esta mañana de sábado, y la mañana del domingo 21 de abril de 2024, de 12 a 14 horas, siempre pueden saludar. Que significa "desear salud".
Saludos para todos.
Cotilleen mis libros en este enlace.
miércoles, 20 de abril de 2022
Un escritor trabajando en público: Día del Libro 2022, en Librería Legend
Esto que haremos el próximo día 23 de abril, Día del Libro, en Librería Legend (Albacete) es lo que se llama "seguir los pasos de los grandes maestros" (o si prefieren, copiar vilmente una muy buena idea).
Hace unas semanas, leyendo un viejo volumen titulado La mejores historias de terror I (Martínez Roca, 1983; col. Súper Terror nº 2) me encontré con un cuento licantrópico escrito por Harlan Ellison, "Pisadas" ("Footsteps"), el cual contaba con la clásica introducción ellisoniana que, como sucede siempre con este autor, resultaba tan interesante o más que el mismo relato. Ellison explicaba: "Este es mi cuento más reciente. Tiene poco más de seis meses. Lo escribí entre las 12 del mediodía y las 7.30 de la tarde en el escaparate de una librería del barrio de Saint Germain, en París, el 14 de mayo de 1980".
En la introducción, Ellison dice que con aquella acción, que ya había realizado antes en librerías de medio mundo, estaba emulando a Georges Simenon, el indiscutible gran maestro de la novela noir y creador del comisario Jules Maigret. Simenon, recordado sobre todo por sus historias policíacas, fue un auténtico escritor todoterreno desde su juventud, y es célebre también por su capacidad de producción, al ritmo de una novela de unas 60.000 palabras cada 11 días. En alguna parte leí o escuché la historia de cómo Alfred Hitchcock telefoneó a casa del escritor, quizá para hablar de la posible adaptación cinematográfica de alguna de sus obras, y la señora Simenon respondió la llamada: "Lo siento, pero Georges acaba de empezar a escribir una novela", a lo que Hitchcock respondió: "Bueno, pues me espero".
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| Georges Simenon. Al fondo, su colección de pipas. |
Al parecer, en su juventud, Simenon se encerró en una caja de cristal frente al Moulin Rouge y escribió una novela, atendiendo a las peticiones y comentarios de los atónitos viandantes. La versión que relata Ellison es sutilmente distinta: Simenon habría estado en el escaparate de la librería (y editorial) Gallimard escribiendo una novela, a lo largo de toda una semana. No existen datos fiables que confirmen estos espectáculos públicos del escritor belga, y muchos consideran que se trata de una leyenda urbana. A todos los escritores les encanta que se forjen historias en torno a su figura, y tanto da si son reales como si son ficticias.
Personalmente, a mí si me parece perfectamente creíble.
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| Simenon escribiendo en público, en una caja de cristal. Imagen tomada de AQUÍ. |
Las acciones (o actuaciones, si quieren) de Ellison tenían una intención claramente publicitaria, aunque se suponía que habrían de servir para "dignificar el acto de crear en público": se trata de algo que, en apariencia, resulta ajeno a la idea romántica del escritor maniático (no "maníaco", eso es otra cosa) que requiere de silencio absoluto, música ambiental, una manzana en no sé qué parte del escritorio, o quién sabe qué excentricidad (como una silla cómoda y un escritorio amplio... ¡hay que ver cómo está el servicio, señor!). Si bien es cierto que a Edgar Allan Poe lo imaginamos escribiendo en tabernas de Baltimore mientras bebe absenta, creemos que lo normal es que se limitara al alcohol en la taberna y luego escribiera en casa... quizá, eso sí, con más absenta. Un escritor alcohólico declarado como Raymond Carver aseguraba que no podía escribir mientras estaba borracho; Stephen King cuenta no lo contrario, pero casi... Y yo, mejor me callo, que soy un ácaro del siglo XX que ha llegado milagrosamente al XXI.
Pero lo cierto es que muchos autores a los que conozco personalmente (y ya puestos, servidor de ustedes, de forma ocasional), buscan cafeterías tranquilas donde escriben con su ordenador portátil. Sin necesidad de hacer fanfarrias ni notas de prensa, estos autores escriben en público... aunque el público no lo sepa.
No sé si esto dignifica algo o no. La verdad, importa poco.
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| Ellison, escribiendo en público. |
Por tanto, nuestra "dignificación del acto de crear en público" es, por supuesto, una maniobra publicitaria. Y eso es lo que vamos a hacer el próximo Día del Libro en Legend: escribir un relato en directo, a partir de las condiciones que impongan los lectores... y aprovecharemos para firmar ejemplares de mis obras. Como pequeño aliciente, hemos preparado una edición exclusiva, limitada y numerada de un antiguo relato mío de terror, "La araña de los contenedores", con que se obsequiará a los clientes de la librería junto a cualquier compra que realicen.
En cuanto a las "condiciones impuestas por los lectores", esto es, ustedes, hemos pensado realizar una encuesta abierta a través de la plataforma Facebook, en la que cualquiera puede proponer y votar las sugerencias. La idea es tomar las dos "condiciones o sugerencias" más votadas y, a partir de ahí, tendré que escribir un cuento en la librería Legend, en público, sin trampa ni cartón.
Las sugerencias pueden ser de cualquier tipo: "De vampiros", "Que transcurra en Albacete", "Invasión extraterrestre", "Piratas", "La cría del cangrejo salvaje"... lo que ustedes gusten mandar.
Ya hemos hecho un par de pequeñas encuestas online al respecto, sin explicar el objetivo, que se verán reflejadas en la decisión definitiva.
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| Servidor de ustedes, con las páginas impresas de un mecanoscrito, hace unos años. |
Iremos imprimiendo las páginas del relato para colocarlas en el escaparate de la librería conforme las vaya produciendo, para que los viandantes y visitantes interesados puedan leerla si lo desean, y también la iré colgando en un post especial, habilitado en mi web profesional, que actualizaré a lo largo de ese día. También pueden permanecer atentos a mi página de Facebook y a mi perfil de Twitter, donde pondré enlaces a las actualizaciones.
Me voy a meter en un lío de mil demonios.
El plazo de votaciones se abrirá el jueves 21 por la mañana, y se cerrará el sábado 23 de abril, a las 10.30 de la mañana, horario de apertura de Legend.
[ACTUALIZACIÓN: abierto el plazo para votar. Pinche en el enlace]
Por supuesto, también pueden encargar cualquier ejemplar de mis obras y publicaciones disponibles contactando conmigo a través del correo electrónico fabulasext@hotmail.com, o si lo prefieren, encargárselo a Librería Legend a través de su página de Facebook o llamando al 967220529, y también en el 600875604.
Lo enviaremos debidamente firmado y dedicado, si así lo desean.
Pasen por albertolopezaroca.blogspot.com para echar un vistazo a las distintas publicaciones que tenemos disponibles.
Muchas gracias. Y cuídense.














