Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de junio de 2024

Resumen de la primera quincena de junio de 2024

En la primera quincena de junio, la bitácora del Matilda Briggs registra encuentros con Curtis Garland, Frank Farrell, Patricia Highsmith y Mark Richard (entre otros muchos escritores), avistamientos de gigantes en México y una parada en la Atlántida. También, hemos recordado a nuestro amigo Manuel Aguilar García, y hemos registrado algunos fenómenos científicos inusuales. Y algo de autobombo, claro está...

A su disposición de ustedes, sírvanse con el cucharón de plata y tomen cuanto quieran. Hay mucho más en la despensa del barco...

 

Lunes, 3 de junio

Ojos color de jade (Punto Rojo nº1121, 1983), de Curtis Garland: la Agencia Lane de San Francisco

 

Martes, 4 de junio

Noticias de ayer: Una antigua raza de gigantes en México (1843), por L. E.

 

Miércoles, 5 de junio

Por mis pecados (junio de 2024), de Frank Farrell


 Jueves, 6 de junio

Noticias de ayer: Los gigantes de Anáhuac y la Atlántida (1843), por L. E.

 

Viernes, 7 de junio

Vídeo: Entrevista a Alberto López Aroca por Sergio Mullor (Caja de Letras, mayo de 2019)

 


Sábado, 8 de junio

En recuerdo del escritor Manuel Aguilar García (1963-2021)

 

Lunes, 10 de junio

Crímenes bestiales (1975), de Patricia Highsmith

 


Martes, 11 de junio

El hielo en el fin del mundo (1990), de Mark Richard

 


 Miércoles, 12 de junio

Misión en la India (CIA nº207), de Peter Briggs (h. 1955)

 

La portada de Ulthar nº20, por Sergio Bleda



 Jueves, 13 de junio

Vídeo: ALBERTO LÓPEZ AROCA: La obra narrativa de un SHERLOCKIANO convencido (Retrologando, por Adelardo Méndez, mayo de 2021)

 

Viernes, 14 de junio

Noticias de ayer: El hipnotismo y otros fenómenos, por J. C. y C. (1860)


 

 

jueves, 6 de junio de 2024

Noticias de ayer: Los gigantes de Anáhuac y la Atlántida (1843), por L. E.

Mapa de la Atlántida según Athanasius Kircher (1678).


Volvemos hoy con una suerte de continuación de la "noticia de ayer" que rescatamos hace unos días en esta bitácora, relativa a la presencia de gigantes en el México precolombino. En el siguiente artículo, el redactor L. E. propone una relación entre los gigantes y ¡la mítica Atlántida!

Todo esto, extraído del Museo mexicano (primer semestre de 1843).

 





 

martes, 4 de junio de 2024

Noticias de ayer: Una antigua raza de gigantes en México (1843), por L. E.

El abate Clavijero

 

Dedicado a Óscar Mariscal, que también gusta de auparse a hombros de gigantes.
 

Para una completa comprensión del siguiente artículo de L. E. (autor mexicano sin identificar, por ahora), es necesario conocer la figura del abate Clavijero, nacido en la Nueva España en 1731 y fallecido en Bolonia en 1787. Se trata de un personaje real que bien podría pasar a la ficción en un santiamén; de hecho, la dramaturga mexicana Román Calvo (Norma Román Calvo es su nombre completo; no la confunda el lector con el Sherlock Holmes chileno creado por Alberto Edwards, que sí es un personaje de ficción) lo convierte en uno de los protagonistas de su pieza teatral Más allá del mar (Missa brevis), estrenada en 2002. La obra trata sobre el momento, en 1767, en que los jesuitas fueron expulsados de América por orden del Rey de España; Clavijero, como ya hemos apuntado, recaló en Europa tras la expulsión.

Clavijero es un precursor del indigenismo (la defensa a ultranza de las costumbres de los originales nativos americanos y de sus costumbres), un estudioso de los idiomas precolombinos, un historiador polémico, y quizá el máximo exponente del movimiento de la Ilustración en América. Encontraremos a Clavijero citado en casi cualquier estudio de cierta extensión sobre la Historia de México, en cualquiera de sus aspectos, y su figura recibió toda la atención y reivindicación de políticos, investigadores y literatos mexicanos tras la independencia del país en 1810.

Personalmente, creo que el abate Clavijero fue un agente de los Nueve Desconocidos (o como mínimo, un delegado de un agente de los Nueve), que sólo recibió autorización de sus superiores (no en la Orden de Jesús, sino en la sociedad secreta de inmortales) para sacar a la luz algunos de sus muchos descubrimientos y observaciones. Lo de los gigantes en América, pienso, debió pasársele por alto a los Nueve, pues es un asunto que, con posterioridad, se ha descalificado y desmentido con, quizá, un interés excesivo. Como ya hemos comentado en alguna otra ocasión, hay veces en que la abrumadora ausencia de pruebas, lo que acaba demostrando es un ocultamiento intencionado. (Véase, por ejemplo, el relato "¿Cómo se llama esa ciudad?" de R. A. Lafferty).

***

 






 

viernes, 31 de mayo de 2024

Noticias de ayer: Un raro y enorme peje aparecido en el mar del Sur de Oajaca el año de 1648, por Juan Nepomucemo Bolaños (1843)


 

El Museo mexicano, o Miscelánea de amenidades curiosas e instructivas (1843-46) es un auténtico portento para los buscadores de noticias y artículos extraordinarios. No se conservan los pliegos sueltos originales (revistas), sino tomos encuadernados y numerados, que comprenden seis meses del semanario por volumen.

El siguiente artículo está firmado por Juan Nepomuceno Bolaños, Catedrático de Fisiología en el Instituto de Ciencias y artes del Departamento de Oajaca [hoy, Oaxaca], de quien nos consta que tiene impreso en papel un Discurso pronunciado en la Plaza de Armas de Oajaca el día 16 de setiembre de 1838 por el aniversario del Grito de Independencia de 1810 y una Exposición relativa al Cholera Morbus que atacó Oaxaca en los años de 1833-34. Nepomuceno Bolaños dirigía el periódico local El Día. Aparece como personaje en la novela Fuertes y débiles (1919) de José López-Portillo y Rojas (1850-1923). De esta obra extraemos la siguiente descripción de Bolaños:

 


Y aquí tenemos un artículo de esta suerte de profesor George Edward Challenger mexicano, extraído del Museo mexicano (marzo de 1843).






 

martes, 5 de diciembre de 2023

Por la selva mexicana. En busca de un imperio desaparecido, por el Conde de Prorok (1933)

 

Hace unas semanas tuvimos ya por aquí al Conde de Prorok, uno de esos aventureros de vieja escuela que proliferaron a finales del siglo XIX y comienzos de XX: se trata de la clase de invidividuo poco escrupuloso, cuyas prácticas como explorador y arqueólogo eran muy discutibles y, al mismo tiempo, cultivaba su faceta pública de caballero intachable.

Que en los años previos al estallido de nuestra Guerra Civil hubiera sueltos por el mundo un buen puñado audaces oportunistas, capaces de tratar de tú a tú con negreros y con reyezuelos, no deja de resultar curioso, dada la proximidad temporal de los hechos.

Uno está acostumbrado a leer las dos caras de la aventura colonial, las aventuras de Allan Quatermain de Haggard y las desventuras de Charlie Marlow de Joseph Conrad, y tenemos la sensación de que, tanto el prodigio como el abuso, quedan enmarcados en el siglo XIX y en los anteriores. Pero también hay que echar un vistazo a todo el siglo XX (y lo mismo vale para el XXI), tanto el terreno histórico como en el literario, para empezar a tener conciencia de que muchas cosas no han cambiado lo más mínimo. La venta de esclavos sigue existiendo (aquí no estoy hablando de la trata de blancas, que por supuesto sigue siendo una actividad actualísima; sino de la larga hilera de personas encadenadas, desnudas, desnutridas, con el precio marcado en un listado, en manos de algún monstruo), y pueblos como el lacandón, al que se refiere el reportaje de Prorok, han sobrevivido sin grandes cambios a diversos intentos de evangelización católica (si bien, al parecer, muchos han sucumbido ante el protestantismo y el adventismo), y permanecen aislados, sin recibir la ayuda educativa y sanitaria que supuestamente debería ofrecer el gobierno federal de la Republica de México. Por supuesto, los lacandones de hoy siguen expuestos a las escuadras de la muerte paramilitares, militares, de narcotraficantes, de empresas extranjeras dedicadas a la extracción de mineral, la industria maderera, o cualquier otra entidad interesa en los recursos del territorio. Por lo que he llegado a averiguar, ni siquiera unieron al movimiento zapatista que sigue existiendo en Chiapas.

El siguiente reportaje terminaría formando parte del volumen In Quest of Lost Worlds (1935), escrito por Prorok. Nosotros lo hemos extraído del diario El Sol (Madrid), del 24 de septiembre de 1933.