Mitología creativa: artículos sobre Sherlock Holmes, el Capitán Nemo, Tarzán, Doc Savage, Cthulhu... y otros miembros de esa misma familia... por ALBERTO LÓPEZ AROCA. Casa fundada el 27 de febrero de 2006
Esta tarde tenemos la última sesión del Club de lectura de terror y otros géneros, en la Biblioteca Pública del Estado en Albacete. Esta tercera temporada, con 28 sesiones, ha sido generosa en cuanto a variedad: 35 autores de 14 países y un total de 46 historias, del relato breve a la novela corta. Hemos tenido el honor de contar con la presencia de autores como Armando Boix (en modo virtual, pero ahí estuvo) o Ana Colchero. Hemos leído horrores naturales, sobrenaturales y metafísicos; hemos viajado por medio mundo y nos hemos topado con ruinas siniestras en valles circulares, pozos mortales, estanques de aguas calmas, urbes en las que se oculta el misterio y pueblos en los que no hay esperanza. Hemos encontrado extrañas criaturas, vampiros jóvenes y no tanto, ghoules, bacterias parlantes y libros prohibidos. Hemos presenciado futuros inhumanos, bilocaciones, metamorfosis, conversaciones con arañas y ritos supersticiosos. Hemos aprendido mucho sobre los mundos secretos que se pierden tras la infancia, y hasta qué punto esos mundos pueden ser hermosos o terribles. Hemos visitado casas encantadas y conocido personalmente a unos cuantos fantasmas. Finalmente, esta tarde, nos despediremos por todo lo grande con nuestros loores a El Gran Dios Pan de Arthur Machen.
Y esto será todo hasta que inauguremos nuestra cuarta temporada el próximo mes de octubre. El período de inscripción se abrirá en septiembre.
Salud.
Calendario de la Tercera Temporada (2025-26)
6 de octubre —
Presentación. “Materia gris”, de Stephen King y “Vinum Sabati” de Arthur Machen
13 de octubre — SESIÓN
SUSPENDIDA POR OBRAS EN LA BIBLIOTECA
20 de octubre —
“Sanguijuelas” y “Hermanita”, María Fernanda Ampuero (Ecuador)
27 de octubre — “La
Erúntica”, de Stanislaw Lem (1973)
3 de noviembre — “El
tratamiento del mono”, de George R. R. Martin (1981)
10 de noviembre — “El
árbol” (1963), de Elena Garro
17 de noviembre—
“Cuando Brasset se olvidó” (1915) de Harcourt Farmer, y “Whisky irlandés”
(1923) de Jean Ray.
La segunda quincena de junio hemos tenido en el Matilda Briggs música y vídeos, serie negra y terror, bolsilibros, metaliteratura y autobombo. Primo Levi, Italo Calvino, Andrew Klavan, Chris Offutt, Silver Kane, William J. Caunitz, Laird Koenig son algunos de los autores que han pasado por aquí para dejarnos con la boca abierta, con regustos amargos o dulces: acción contra introspección, ficción por encima de todo.
La edición de Alianza de 1989, con portada del gran Daniel Gil. ¿Qué diablos representa ese firloyo?
13 de mayo de 2024
¿Qué puedo decir, tras lo que opiné sobre las Historias naturales de Damiano Malabaila, de Defecto de forma de Primo Levi? Pues que el segundo es una clara expansión, continuación, más de lo mismo, que el primero. Casi se podría jurar que Malabaila y Levi son uno y el mismo, y no un pseudónimo y un escritor. O, bien pensado, quizá sea justo al revés: que Malabaila y Levi sean dos personas.
EXCURSO
Un pseudónimo también es un escritor, pero suele ser un escritor distinto. A esto, habitualmente, se le llama heterónimo; pero la naturaleza vanidosa de los autores les impide en la mayor parte de los casos admitir que tal o cual obra, publicada con pseudónimo, en realidad le pertenece al que firma, y no a él. El pseudónimo y el autor tienen muchos puntos convergentes en sus obras y en sus vidas: por ejemplo, comparten un mismo cuerpo e incluso un mismo cerebro, y ambos disponen del mismo vocabulario. Sin embargo, es muy probable que pseudónimo y autor utilicen estructuras gramaticales distintas, expresiones distintas, e incluso tengan vicios literarios distintos. Quizá uno de ellos escribe "puta", donde el otro diría "prostituta", porque "puta" le parece una palabra malsonante. Al final, el autor acaba apropiándoselo todo y eliminando al pseudónimo como si jamás hubiera existido ese personaje. También hay casos inversos: el de autores que reconocen que lo escrito por el pseudónimo no es obra suya y renuncian a cualquier viso de autoría, e incluso prohiben la reimpresión de dichas obras pseudonominales. Dudo mucho que Curtis Garland y Donald Curtis sean realmente la misma persona, y una somera mirada a sus respectivas obras lo dejan bien claro. De hecho, no creo que ninguno de esos dos Curtis fueran realmente Juan Gallardo Muñoz, que fue un hombre del que no sabemos demasiado. Está claro que Richard Stark no era, en modo alguno, el guasón y fiestero Donald E. Westlake; y Andreu Martín estaría de acuerdo conmigo si digo que Ed McBain y Evan Hunter son entidades completamente distintas y casi opuestas. Todo esto me lleva a concluir que Vizio di forma es, en realidad, obra de Damiano Malabaila, y no de Primo Levi. De hecho, la carta que Levi incluye en la edición de 1987 del libro a modo de prólogo, apoya esta hipótesis, pues casi una disculpa. Como si Levi supiera que se había apropiado del trabajo de Malabaila y le pesara en la conciencia...
FIN DEL EXCURSO
Cubierta completa de la edición original italiana de 1971. Fíjese el lector en la atribución a Primo Levi, que se apropió de la obra de Damiano Malabaila sin ningún pudor.
En cualquier caso, tan grande es Vizio di forma (1971) como Storie naturali (1966).
Defecto de forma es otra recopilación de cuentos fantacientíficos y, en ocasiones, terroríficos, de Primo Levi. Lo que no hemos encontrado es información respecto a la posible publicación de estas historias antes de su compilación en formato de libro, como sí sucedía con los textos de Malabaila en Storie naturali. Me consta que otros libros de cuentos de Levi también son relatos que ya habían aparecido en prensa y revistas.
Hay algo grande en Levi-Malabaila cuando se atreve a crear disciplinas científicas como la criptozoología doméstica, cosa que hace en la vertiginosa "Vilmy", donde inventa al más adorable de los animales de compañía... cosa que tiene efectos en verdad terroríficos.
El volumen, que en la edición de El Aleph (la que yo he leído) reutiliza la traducción de 1989 de Ángel Sánchez Gijón y elimina el índice contenidos (si es que alguna vez lo tuvo), consta de veinte relatos, mucho más meritorios de lo que Levi deja entrever en su carta de 1987: que este libro no obtuviera grandes premios (cosa que lamenta Levi) no significa nada en absoluto. Existen muchos libros maravillosos, prodigiosos, que jamás han recibido galardón alguno. También existen libros repugnantes, tediosos, ilegibles, que han merecido premios. El tiempo, que es un juez arbitrario que no admite jurisprudencia ni legislación alguna, se encarga de resucitar libros y autores y de enterrar a otros, y lo hace mucho mejor que cualquier censor oficial, extraoficial o hipersensible. Y, como ya hemos insinuado en otras ocasiones, las historias parecen comportarse como una especie de virus o de entidad viviente que se replica a través del ser humano, ya sea por medio de nuevos autores o de nuevos editores. Las mejores historias, las más fuertes y poderosas, sobreviven y evolucionan (se adaptan), y resultan fértiles y tienen hijos que a veces son robustos y se valen por sí mismos y, en otras ocasiones, salen raquíticos y recorren un camino merecidamente breve.
Lo contrario de lo que acabo de afirmar quizá también sea cierto, y si es así, la culpa será de la inexorabilidad tiempo.
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Edición de El Aleph Editores, 2010. En la imagen tenemos a un vilmy que, o mucho me equivoco, o es una especie que desciende de la famosa "cruza" que describió Kafka.
Para los lectores bien informados, diré que Defecto de forma es tan importante como Un valor imaginario y Vacío perfectode Stanislaw Lem, tan maravilloso como Novecientas abuelas y Los seis dedos del tiempo de R. A. Lafferty. Estos libros y estos autores ya los mencioné al hilo de Historias naturales, pero no está de más que lo repita aquí. Es evidente que Primo Levi se encuentra en el mismo terreno, onda y categoría de Italo Calvino (Levi le dedica el relato "El forjador de sí mismo", un periplo de muchos miles de años en primera persona sobre la evolución de la vida en la Tierra); pero sus afinidades temáticas y estilísticas con el polaco Lem y con el estadounidense Lafferty son apabullantes y sorprendentes. "Sicofante" de Levi guarda enorme semejanza con "A través de otros ojos" de Lafferty. "Knall" (de Levi) habla de un invento -en realidad, de una moda- muy, muy parecido a los ingenios descritos en "Querida tragona" y "Terror de siete días" (de Lafferty). "Visto de lejos", homenaje a los viajes lunares, nos muestra la perspectiva selenita de la Tierra, y en mi opinión, lo podría haber firmado Stanislaw Lem. "Protección", acerca de la vida humana ante el peligro de la caída de micro meteoritos, "Lucecitas rojas" y la serie de relatos sobre "Recuenco", tienen el aire esotérico, apocalíptico, incomprensible (esa sensación de que te falta información, pero lo que hay te cautiva) de las novelas de Lem sobre "primeros contactos" con razas extraterrestres (Fiasco, Solaris, Edén..., aunque los alienígenas brillen por su ausencia en estos cuentos de Levi.
Al igual que Lem y Lafferty, Levi utiliza personajes recurrentes, como es el caso del escritor (que va de cabeza a nuestra Biblioteca de Babel) Antonio Casella, protagonista (¡metaprotagonista!) de "Trabajo creador" (el autor que se convierte en personaje) y "En el parque", dos cuentos que contienen un planteamiento idéntico (o casi) al de la serie de historias y novelas de John Kendrick Bangs (1862-1922) sobre las Associated Shades, el club del Hades para caballeros. Destaquemos estas líneas de "Trabajo creador":
"Pero ¿me creerá si le digo que Ofelia se cansó de la perplejidad de Hamlet y que lleva veinte años con Sandokán y que se llevan muy bien? ¿O que Lord Jim, apenas llegó, se enamoró inmediatamente de Electra y que viven juntos?"
A esto que hace Levi en estas historias se le llama "mitología creativa", término que al lector quizá no le resulte completamente desconocido...
Uno de los volúmenes de la serie de Associated Shades, de J. K. Bangs.
Igualmente sorprendente es "Amotinamiento", que replantea nuestra relación con el mundo vegetal (y que algo tiene que ver con un viejísimo y excelente relato de Edmond Hamilton, "Alien Earth", de 1949); la parábola "El siervo", sobre el mítico golem; "Escrito en la frente", un relato más o menos futurista que podría haber salido de la pluma de Ray Bradbury en sus horas oscuras... y más.
Este viejo volumen de Caralt contiene el cuento "Tierra extraña" de Edmond Hamilton, muy, muy recomendable.
Quizá, el más terrorífico (pues el pesimismo declarado de Levi convierte la mayoría de sus historias en cuentos de miedo) de los relatos de este volumen sea el titulado "Hacia occidente", historia en apariencia inofensiva e inocente, pero que plantea unas peligrosísimas preguntas: ¿Por qué el ser humano ha de querer vivir? ¿Qué le impide ser como los lemmings? Y esto, cuestionado, razonado y respondido por un escritor que, como sabemos, se arrojó por el hueco de la escalera para terminar con todo de una vez.
***
He perdido la cuenta del número de relatos que he mencionado. Hay más (repito: hasta veinte). Pero mejor será que los descubra el lector. Tengo la impresión de haber hablado demasiado, de haber desvelado un secreto o haber roto alguna norma...
Lo único que puedo añadir a lo antedicho: Primo Levi fue un excelente, imprescindible autor de cuentos fantásticos, de terror y de ciencia ficción. Esta faceta del autor no es demasiado conocida. Por favor, querido lector profesional, ocasional o especializado: hágase un favor y consiga estos libros antes de morir. Después ya no hay nada, diga lo que diga Levi en "Hombres de negocios" (incluido, claro, en Defecto de forma).
Estas han sido las últimas dos semanas de mayo de 2024 en el Matilda Briggs. Triple ración de Conan Doyle fantasmagórico, weird western, Patricia Highsmith, Primo Levi, gótico sureño y un poco de terror español pasado por el tamiz mexicano.
Ya di las gracias públicamente a mi amigo Peter Benjamin por descubrirme la faceta cuentística y fantaterrorífica del italiano Primo Levi (1919-1987), y adelanté lo que iba a ser esta reseña de un libro maravilloso e imprescindible.
Storie naturali de Damiano Malabaila se publicó originalmente en 1966, con un comentario del gran Italo Calvino (que no hemos podido encontrar). Era un libro con quince relatos, muchos de ellos ya publicados en prensa y revistas, en fechas que se remontaban hasta 1948. Tras el rimbombante nombre de Malabaila se encontraba Primo Levi, descendiente de judíos sefardíes, como su contemporáneo, el austríaco Leo Perutz (originariamente había sido "Pérez"), al que dedicaremos tiempo y palabras en otro momento.
Primo Levi
La traducción de la escritora Carmen Martín Gaite de Historias naturales, publicada por Alianza en 1988, abre el camino para conocer la absoluta maestría de un autor, conocido sobre todo por su obra autobiográfica, y al que he colocado en el mismo altar pagano en donde adoro a R. A. Lafferty (que profesaba el catolicismo) y Stanislaw Lem (que profesaba la cibernética), pues con ambos guarda muchos, muchísimos puntos de contacto. (Otra cosa es que Levi los conociera o leyera, ¿quién sabe...?). En cierto modo, Levi también se merecería la fama de visionario que siempre ha acompañado a Jules Verne, fama que sería más justa si se atribuyera al superviviente de Auschwitz: anticipa tecnologías, situaciones sociales y problemas que, en 2024, están muy presentes y son muy reales. Y lo hace por medio de relatos en los que el indudable sentido del humor deviene en un inevitable terror. Si estos quince cuentos se hubieran escrito ayer, serían igual de válidos y prospectivos (menudo palabro tan feo; si no recuerdo mal, significa "escribir prospectos de medicamentos") que en 1966.
No es mi intención hacer aquí una recensión completa de un volumen al que merece la pena aproximarse con la mente abierta y despejada; así que, hablaremos de algunos textos de Levi/Malabaila a vuelapluma.
"Censura en Bitinia" (que se publicó en Il Mondo en enero 1961) es uno de sus cuentos proféticos más disparatados, en apariencia, y como reza el título, trata el asunto de la censura exacerbada: un tema de toda la vida -sin duda anterior a la invención de la imprenta y, posiblemente, anterior a la escritura- que hoy es de rabiosa actualidad por las diversas reinterpretaciones, sustituciones, cancelaciones y prohibiciones que, de un modo anacrónico, se suceden día a día en nuestra sociedad. Añadiré que el cuento está relacionado con el brevísimo y mítico "Por escrito gallina una" de Julio Cortázar, que se publicó, si no antes en algún otro lugar, en el volumen La vuelta al día en ochenta mundos, de 1967. (Todo leerlo debería mundo el).
La censura.
"El versificador" (Il mondo, mayo de 1960) está escrito como una pieza teatral breve, y anticipa de un modo tan preciso los actuales problemas que están generando las inteligencias artificiales (IAs) en las artes y las letras, que da miedo: es, quizá, la sensación que produce contemplar las obras del Bosco, esto es, la de alguien que ha visto algo, posiblemente el futuro, y lo plasma antes de su tiempo. Stanislaw Lem también escribió bastante sobre este tema (lo que denominó "literatura bítica", por los bytes, si no me equivoco), pero de un modo infinitamente más complejo. Levi evoca las mismas ideas que Lem en su libro de reseñas de literatura inexistente Un valor imaginario, pero de un modo tan presuntamente sencillo que ningún lector podrá leer el cuento sin entender lo que afirma y sus implicaciones. Lo de Lem es infinitamente más espeso y requiere un esfuerzo que, SÍ, merece la pena. (Nota al pie: también me recordó mucho a las IAs escritoras y artistas un relato de Lafferty que no había leído, y que cayó en mis manos hace poco. Se trata de "Mucho, mucho tiempo" ("Been a Long, Long Time", 1970), centrado en el manido tópico de los monos con máquinas de escribir y el tiempo necesario para que, tecleando al azar, generen la obra completa de Shakespeare. Hasta yo he escrito sobre ese asunto, pero claro, mucho peor que Lafferty y que tantos otros).
Del muy terrorífico "Mariposa angelical" ("Angelica farfalla", en Il Mondo, agosto de 1962) ya hablé en otra parte, y sólo añadiré que lo propuse en el Club de Lectura de terror y otros géneros de la Biblioteca de Albacete, en compañía de otros tres relatos con los que guarda relación, aunque pertenezcan a distintos géneros: "El ajolote" (1972) del mexicano Juan José Arreola (folklore fantástico), "Axolotl" (1954) del estadounidense Robert Abernathy (ciencia ficción espacial), y "Axólotl" (1956) del argentino Julio Cortázar (fantasía). Cada uno de estos cuatro textos es una joyita en sí mismo. (Entre los miembros del club, creo que "ganó" Cortázar. Pero en lo que a mí respecta, el cuento de Levi no se me olvidará nunca jamás).
Josef Mengele, llamado "El ángel de la muerte".
"El amigo del hombre" (Il Mondo, 1962) es muy semejante al extraordinario "La erúntica de Reginald Gulliver" de Stanislaw Lem (incluido en Un valor imaginario); "Versamina" (Il Giorno, agosto de 1965) es un escalofriante cuento sobre una posible cura de... ¿la depresión?; "Cladonia rapida" (primera edición en el libro) habla sobre un parásito exclusivo de los automóviles y de... ejem... el género sexual de los coches...
Imagen: Uno de los mejores libros de todos los tiempos.
Y luego están las historias del señor Simpson, representante de una empresa norteamericana, la NATCA, que fabrica novedosas máquinas inconcebibles: replicadores de materia, medidores de belleza, e incluso el modo de comunicarse con los insectos y llevarlos al pleno empleo... Los cuentos sobre el señor Simpson me recuerdan enormemente a las historias de Lafferty sobre inventores y sus ingenios difícilmente reproducibles en laboratorio...
***
En conclusión: si alguien que tuvo la vida de Primo Levi fue capaz de escribir con tal sagacidad y sentido del humor, nos queda la esperanza de que los privilegiados que no hemos pasado por un campo de exterminio podamos, al menos, rendir homenaje a autores así, a los que hay que besar los pies, leerlos de arriba a abajo, y mostrarlos a nuevos, potenciales lectores, que se están perdiendo algo muy gordo y muy bueno.
(Y en cuenta pueda, haré reseña de Defecto de forma, otro libro de cuentos de Primo Levi).