viernes, 10 de noviembre de 2017

Recordatorio: Obras de la Academia de Mitología Creativa Jules Verne y A.L.A., Ed., nominadas a los Premios Ignotus 2017


Os recordamos que, para la edición de los Premios Ignotus 2017la Academia de Mitología Creativa y Alberto López Aroca, Editor tiene 8 CANDIDATOS en 4 CATEGORÍAS.
Los interesados que se inscribieron en el censo de los Ignotus ya pueden votar, y lo mismo podrán hacer las personas que asistan a la Hispacón 2017.

Entre nuestros trabajos nominados se encuentran dos portadas realizadas por Sergio Bleda (en categoría a Mejor Ilustración); y el extenso ensayo de Andrés Peláez Paz sobre Jack el Destripador (en categoría Mejor Artículo). Además, Archetypal Magazine tiene nominaciones en las categorías de Mejor Antología, Mejor Cuento (3 nominaciones), Mejor Ilustración (la portada de Sergio Bleda) y Mejor Artículo.
Como ya hemos dicho anteriormente, la simple presencia de estos trabajos en el listado de las futuras votaciones de los Premios Ignotus ya es una recompensa en sí misma.
Estas son nuestras obras finalistas, y que los inscritos en el censo de la AEFCFT y los asistentes a la Hispacón 2017 podrán votar en los Ignotus:

MEJOR ANTOLOGÍA


de Alberto López Aroca
(Ver ficha en La Tercera Fundación)



MEJOR ILUSTRACIÓN


de Sergio Bleda 
(Ver ficha en La Tercera Fundación)

Cubierta para Archetypal Magazine 
de Sergio Bleda



 MEJOR CUENTO

Un problema abominable 
de Alberto López Aroca
(como Vincent Stamford)


La aventura de las gallinas de Sclater Street 
de Alberto López Aroca
(como John H. Watson)


La aventura del banco de niebla 
de Alberto López Aroca
(como John H. Watson) 


(Todos incluidos en Archetypal Magazine)



 MEJOR ARTÍCULO

Algunos monos que USTED debería conocer
 de Alberto López Aroca
(como Jane Chase, en Archetypal Magazine)


Jack el Destripador: Asesino pulp 
de Andrés Peláez Paz
(en Jack el Destripador de Curtis Garland)


***

Eche un vistazo a unas cuantas páginas online de Archetypal Magazine:



Consulte la ficha de Jack el Destripador de Curtis Garland, volumen cuya portada de Sergio Bleda es finalista de los Premios Ignotus 2017, al igual que el ensayo Jack el Destripador: Asesino Pulp, de Andrés Peláez Paz.


jueves, 9 de noviembre de 2017

Revista ULTHAR nº3: Abierta la suscripción



Hoy, 8 de noviembre de 2017, abrimos oficialmente la suscripción para publicar el número 3 de ULTHAR: revista de fantasía, ciencia ficción y terror, editada, dirigida y maquetada por Alberto López Aroca. El índice de contenidos y autores que aparecen en este tercer número lo pueden consultar AQUÍ. Los créditos de este nuevo número los pueden consultar AQUÍ.


La revista tiene 142 páginas en formato 23x15 cm; cubierta a todo color con solapas, e ilustración de portada realizada por Sergio Bleda (que estará a la venta a lo largo de esta suscripción; ver este ENLACE). Incluye 8 relatos, un ensayo, 6 poemas navideños de H.P. Lovecraft, y la conclusión de una novela seriada. El interior está profusamente ilustrado, y los textos están presentados a doble columna, con introducciones del Editor.
No habrá edición digital.

La suscripción para publicar el tercer número de ULTHAR costará 12 euros; para el pago, deberán escribir a fabulasext@hotmail.com (consulte también este ENLACE). La suscripción servirá para financiar la impresión de la revista y el pago a los autores.
El PVP de la revista tras esta suscripción será de 13 euros.


Esta suscripción cerrará de forma improrrogable a las 23:59 horas del próximo día 30 de noviembre de 2017.

Para cualquier duda o pregunta, diríjase al correo electrónico fabulasext@hotmail.com.
Si está interesado en este proyecto, por favor,
difunda esta noticia.






Boceto de la portada de ULTHAR Nº3. (Mientras usted está leyendo este pie de foto, Sergio Bleda está trabajando en la ilustración).

viernes, 8 de septiembre de 2017

Mi amigo José Goás Jul: escritor, sherlockiano, ripperólogo...

"It is with a heavy heart that I take up my pen to write..."
Doctor John Watson, "The Final Problem"

José Goás Jul (7 de julio de 1968-8 de agosto de 2017)



Hoy el mundo es peor.
Hoy he perdido a mi amigo José Goás Jul, escritor, estudioso sherlockiano, pastichero, ripperólogo de primer orden, connoisseur de cinematografías oscuras, duelista (dialéctico y también con el florete), y muchas cosas más que habrán de quedar en el ámbito del recuerdo de familares y allegados.
Para mí, es una tragedia. Pienso en todo lo que nos dio, y pienso más en todo lo que aún tenía que ofrecernos, pues es mucho lo que ha quedado pendiente y lo sé de primera mano. Hoy nos han privado de un magnífico libro acerca de Jack el Destripador en el cine, así como de un buen montón de nuevas y buenas historias sobre el Maestro de Baker Street. El mismo José se lo dijo hace unos meses al compañero Luis de Luis Otero en una entrevista: "No tengo pensado dejar de escribir aventuras de Sherlock Holmes. Nunca".
No encuentro un modo de hacer justicia con palabras a José Goás: para mí, ha sido y es uno de lo últimos caballeros de otro tiempo mejor (o más sensato, a mi entender) que este; no sólo un amigo, sino también un aliado incondicional. Ya quedan pocos como él, y por eso decía que, hoy, el mundo es peor, más escabroso, más oscuro, menos inteligente, menos agudo, menos certero, menos libre...
De su trabajo como escritor, nos ha legado una serie de libros (todos ellos con portada de su hermano Julio), relacionados con Sherlock Holmes, que incluyen novelas, relatos y traducciones; así como artículos y relatos, distribuidos aquí y allá. Alguna vez los recuperaremos, vaya si no.
Y luego, insisto, está todo lo que ha quedado pendiente por hacer o por terminar.
Odio que la vida, tan traicionera, me robe amigos, y odio esta nueva, innecesaria, injusta ausencia.
Odio tener dudas sobre Holmes o el Destripador y que José no esté ahí, al otro lado del teléfono o al otro lado de la mesa, tras la jarra de cerveza, para resolverlas. Y odio darme cuenta de que no podré volver a recurrir a él; no volveré a tener el placer de conversar con él en serio, sin tapujos ni eufemismos ni palabras huecas... conversar sin temor y sin cuidado, que es uno de esos placeres que cada vez nos permitimos con menos frecuencia.
Es una pérdida enorme, terrible, aplastante, pues es la pérdida de uno de los hombres más buenos y sabios que he conocido... una pérdida que siempre llevaré conmigo.

Alberto López Aroca,
8 de septiembre de 2017


miércoles, 26 de julio de 2017

Presentación de la revista ULTHAR 01 en Madrid (29 de julio de 2017)


El sábado 29 de julio, a las 20.00, se presentará en sociedad el primer número de la revista ULTHAR, consagrada a la literatura de fantasía, ciencia ficción y terror, y contará con la presencia de autores como Ana Colchero, Begoña Pérez Ruiz y José Ramón Vázquez, así como el editor y director de la publicación, Alberto López Aroca.
Tendrá lugar en COCO BAR, calle Espíritu Santo nº38 (Madrid), y la entrada será libre. Tras el acto se ofrecerá un aperitivo a los asistentes (las bebidas corren por cuenta de ustedes).
La revista se podrá adquirir durante la presentación (cuesta 13 euros), y los autores presentes podrán firmar y dedicar sus colaboraciones.
Más información en http://albertolopezaroca.blogspot.com.es/2017/06/novedad-ulthar-n1-13-euros.html y en http://ultharmagazine.blogspot.com.es/

Y si lo desean, no dejen de invitar a sus amigos.

viernes, 9 de junio de 2017

Poética y política



Escribía mi viejo amigo, el poeta Francisco Bonal, que “no hay poética sin política”. Eso se puede entender de muchas maneras, pero creo que, en su sentido más literal, Bonal está en lo cierto: es casi imposible (y pongo el “casi” para que haya beneficio de la duda) escribir una ficción, por inocente que sea, y que no contenga algún significado o referencia política; porque la ficción es humana, y el ser humano es político (incluso declarse “apolítico” es una postura política, realizada desde la política). Eso sucede independientemente de la intención del autor, tanto si ha querido plantear una tesis, un mensaje, una moraleja, o sencillamente ha querido contar una historia de amor, de humor, de monstruos, de tiros o de unicornios bicéfalos.
Para mí, es un hecho que no hay ficción sin contenido político. Y si no tiene, pero yo me pongo a buscarlo, garantizo que se lo encuentro.
Ahora bien, tengo mi propia opinión sobre la relación entre poética y política. Yo sostengo que la política (llámenlo ideología, buenas intenciones, creencias sociales o lo que prefieran) deber servir a la poética, y no al revés; que eso es lo preferible, lo bueno, lo sensato; y que la poética (entendida como “libertad de creación”) está por encima de la política. Por supuesto, esto es lo que yo practico. (Estoy describiendo un hecho: que yo creo en lo que he dicho aquí y que así es como trabajo; por supuesto, este hecho es perfectamente compatible con la realidad de que otros autores piensan de otro modo y trabajan de una manera distinta. Y lo celebro, porque si no, ¡qué aburrimiento!).
Como todo el mundo, tengo mi propia ideología, que estará mejor o peor estructurada y adolecerá de defectos y carencias, pero es con la que voy a comprar el pan, la misma con la que duermo todas las noches y me levanto todas las mañanas. En ocasiones sufre mutaciones extrañas, puede que aberrantes, y otras veces me da una visión del mundo tal y como debería ser (y no como es), y me pone triste o me enfada o me esperanza. Recuerden que, al contrario que mis personajes de ficción, yo soy humano.
Imagino que, en mayor o menor medida, tengamos o no detrás la más mínima reflexión política, todos funcionamos así. A lo mejor me equivoco, pero ¿a quién le importa si me equivoco, cuando vivimos en un mundo en el que nadie cede jamás un ápice de sus creencias políticas?
Cuando escribo ficción (o “ejerzo la poética”, aunque me quedo con la primera expresión, por comodidad para mí y para que ustedes me entiendan) no estoy pensando siempre en política ni en términos políticos. Ni siquiera muchas veces. A ratos, sí. La mayor parte del tiempo, no, y eso es porque estoy muy ocupado enterándome de por qué el marciano se ha escondido en una fortaleza inexpugnable en lugar de presentarse ante los seres humanos sin despertar sospechas (quizá este sea un mal ejemplo, pues se le puede encontrar interpretación política… una docena de interpretaciones políticas, por lo menos); o cómo diablos ha podido el lagarto gila introducirse en casa de Lord Blackwell y envenenar al señorito Geoffrey; o si Buffalo Bill Cody disparará contra el robot asesino de Hadesville o no. Ya saben: cosas de escritores.
Lo que no hago ni puedo hacer —así que no me lo planteo— es tener en mente (de forma consciente) mi ideología mientras estoy dilucidando esas cuestiones argumentales. De eso, del componente político, ya se encarga mi subconsciente (y eso, en caso de que Freud tuviera razón, cosa que pongo en duda).
Podría, eso sí, considerar la posibilidad de utilizar mi ideología —o acaso una ideología radicalmente opuesta: como autor soy caprichoso y curioso, y en ocasiones me pregunto cosas sobre cosas en las que no creo o que no tienen nada que ver conmigo—, para realizar un exposición en forma de historia. De estas últimas, conozco algunas muy buenas, independientemente de su contenido político, que han escrito autores más que solventes. Se me ocurre, a bote pronto, V for Vendetta de Alan Moore y David Lloyd, que a mí me parece una obra maestra. Sin embargo, he leído opiniones de lectores que consideran que sí, que está muy bien, pero que el hecho de que sea un tebeo apologético del anarquismo lo convierte en una castaña pilonga. (Se puede discutir ad nauseam si se trata de una apología, una exposición o una crítica; recordemos que los lectores —pues también soy lector, o puede que sea sobre todo lector— leemos las obras que nos da la gana y, en muchas ocasiones, comprendemos también lo que nos sale de las narices).
Es una pena lo de esa crítica, porque el tebeo está muy bien (como tebeo y como historia); pero entiendo que a, pongamos, alguien ideológicamente próximo al fascismo (a pesar de los simpáticos y humanísimos fascistas con que Moore suele regalarnos en sus tebeos), le parezca una obra mala o inútil. O simplemente, que no le guste.
Puede, incluso, que a ese lector le ofenda V for Vendetta. Y es posible que, al sentirse ofendido —aunque los autores jamás han oído hablar de ese lector, ni conocen su nombre—, decida que sería bueno, muy muy muy bueno, que esa obra desapareciera del mapa. Que se prohibiera su publicación. Que todas las copias ardieran en un preciosa pira de papel y tinta.
La imagen, por bella, resulta incluso tentadora, ¿verdad? Sobre todo si el lector (ahora le hablo a usted) sustituye el tebeo de Moore por, pongamos, el Mein Kampf, o las viejas ediciones de las aventuras de Los Cinco de Enyd Blyton, o puede que aquel librito infantil de María Frisa (que tanto revuelo causó), o las obras completas del marqués de Sade, o ese tebeo de Miguel Ángel Martín, o algo que a usted le repugne y violente especialmente.
Una ficción que, a usted, le resulte ofensiva. Porque no sólo no le gusta: le ofende. Así que, habrá que prohibirlo y hacer una hermosa fogata. Abra YA un change.org y consiga que muuuuuuuchos lectores como usted —o puede que menos documentados que usted— se dejen llevar por el entusiasmo, la alegría y la algarabía del Linchamiento Público.
Porque eso no será censura, sino UN BIEN PÚBLICO. LO CORRECTO.
Bravo. Creo que puede usted intentar hacer todas esas cosas, y creo también que quizá llegue a llevarlas a cabo, pues acaso consiga llamar la atención de algún político que logre legislar al respecto. Y cuando su prohibición sea legal, usted habrá hecho LO CORRECTO, SIN DUDA ALGUNA… Al menos, desde su perspectiva.
Ahora bien: lo que no podrá usted decir, sea cual sea su ideología, es que su método NO ES FASCISTA; que su mensaje final no es QUE HAY OBRAS QUE MERECEN CENSURA; y sobre todo, que la libertad de creación NO TIENE LÍMITES. Si cree que me equivoco, le diré que sus consideraciones políticas o morales pueden ser más o menos bienintencionadas, pero su forma de actuar es altamente reprobable y atenta contra las libertades ajenas y derechos fundamentales.
Le diré que, si por un casual considera que es usted de izquierdas, pues no: es usted fascista, o al menos, sus métodos, su discurso y su posterior curso de acción, lo son.
No puede usted esgrimir NADA contra una ficción, más allá del bueno y viejo “NO ME GUSTA”. El puntilloso, intolerante, pueril y en demasiadas ocasiones estúpido e ignorante “ME OFENDE”, haga el favor de reservarlo para cuando se dirijan a usted con su nombre y apellidos, como estoy haciendo yo ahora mismo.

***

Perdón por la (necesaria) digresión. Pero todo esto me lleva de vuelta al tema de la Poética y la Política, y a la consideración de algunos autores —consideración que yo no comparto las 24 horas del día; ni siquiera cinco minutos al mes— de que la primera sirva a la segunda.
Esa postura me parece estupenda para cualquiera que no sea servidor de usted. No seré yo quien se la reproche: sírvase de adoctrinar por medio de ficciones didácticas; se conservan ejemplos de muchas épocas y países distintos donde este tipo de obras eran ley. Quizá sean de su agrado y encuentre algún modelo que se ajuste a sus necesidades; difunda la palabra.
No obstante, si la persona (autor o lector) que ostenta dicha postura pretende, con su discurso, obligarme a mí a actuar de idéntica manera, y según sus propuestas morales, sociales y éticas, le respoderé como merece: que no seré yo quien vaya a plegarme a semejante imposición, y que hará muy bien continuando con su trabajo autoral, sus discursos disfrazados de ficciones y sus apologías predicadas a conversos, y a mí, por favor, que me deje en paz. Primero, que me deje e en paz como autor, porque no voy a permitir la más mínima injerencia en mi trabajo; y en segundo lugar, como lector, porque —como creo que ya he dicho más arriba— leo única, estricta y exclusivamente lo que me da la real gana. Mis criterios al respecto son muy claros: leo lo que me gusta y lo que me apetece, y no miro en los pantalones de los creadores ni me pregunto en ningún momento el color de sus sábanas o la forma de los azulejos de su cuarto de baño. Porque los autores son un medio para que la historia llegue a mí, y sí, son imprescindibles. Pero sus quehaceres habituales, sus vivencias, sus creencias, sus tendencias, sus orientaciones, para mí tienen el mismo significado, importancia o valor que su nombre propio, esto es: cero.
Usted es muy libre de pensar que, como no me muestro de acuerdo con sus tesis —que pueden ser peticiones, y a veces se aparecen como exigencias porque usted más que autor, se cree autoridad; no me diga que no, que lo he visto con estos ojos que se han de comer los gusanos—, yo soy insolidario, un bellaco, un malvado sin empatía (qué bella palabra esta última, tan unidireccional en los últimos tiempos). Y por supuesto, me habré convertido en un ENEMIGO, esto es, alguien del OTRO BANDO.
Bien, en ese caso, puede marcharse a algún lugar donde le dé la sombra para preocuparse sobre mis villanescas maquinaciones. Elabore su lista negra con total tranquilidad y luego muéstresela a las personas que comparten sus mismas ideas, y refocílese pensando en la venganza, o muestre su superioridad moral haciendo chistes fáciles. Mientras tanto, yo seguiré intentando dilucidar el asuntillo del lagarto gila, el del marciano o el de Buffalo Bill y el robot asesino; estoy muy ocupado y ¿sabe?, yo vivo de esto. Es mi trabajo, no una herramienta política. Y aunque en mis historias haya lagartos gilas, marcianos o Buffalo Bill, me las tomo tan en serio (en realidad, mucho más, creo yo) que usted sus ideas y reivindicaciones (que ayer, por cierto, eran distintas de las de hoy, porque esas ideas a las que usted se aferra son mutables; ¿o me equivoco?).
***
Se me ocurre mucho más que añadir, pero ya he perdido yo —y le he hecho perder a usted— tiempo suficiente. Sólo diré que, actualmente, he detectado cómo muchas personas han confundido al “enemigo de su causa” con individuos que ya apoyaban abiertamente dicha causa; que el clásico “si no estás conmigo, estás contra mí” es un silogismo falso que puede convertirse en la también tradicional “profecía que se cumple a sí misma”, tan querida por los narradores. Y también, que plantear debates en términos de si “se debe o no” hacer tal o cual cosa es una idea pésima; yo abogo por los debates con el planteamiento “por qué es necesario o no” hacer tal o cual cosa. La diferencia entre ambos es sutil (es la diferencia entre “querer imponer” y “querer argumentar”), pero no tan sutil como una pedrada en la sien, que es como suelen terminar los debates sobre si “se debe o no”. (Creo que esto último sale en la Biblia, pero no me hagan caso; yo soy más de Richard Laymon y de Juan Perucho y de Philip José Farmer).
Y si no está de acuerdo conmigo, diga “no estoy de acuerdo”. O diga “no me gusta”.
Pero no me diga “me ofende”. Porque ni era mi intención, ni tampoco va a colar.
Y ahora, con permiso, regreso adonde debería estar, a mi lugar natural y que, creo, es el que merezco: con los marcianos, con el viejo Buffalo Bill y con el lagarto gila.

Alberto López Aroca
Madrid, 9 de junio de 2017




lunes, 29 de mayo de 2017

Obras de la Academia de Mitología Creativa Jules Verne y A.L.A., Ed., nominadas a los Premios Ignotus 2017


Hace poco más de un mes, posteamos por aquí el listado de obras nominables a los Premios Ignotus 2017 publicadas por la Academia de Mitología Creativa y Alberto López Aroca, Editor durante 2016. Hoy ha aparecido el listado completo de finalistas a estos premios, y debo decir que me siento gratamente sorprendido y en verdad abrumado por la generosidad de los muchos lectores que han nominado hasta 8 CANDIDATOS en 4 CATEGORÍAS, de las 12 candidaturas que propusimos.
Me hace especialmente feliz el reconocimiento al trabajo de mi amigo (que es mi hermano) Sergio Bleda como ilustrador, que ha obtenido dos candidaturas con sendas portadas; así como el de Andrés Peláez Paz con un extensísimo ensayo sobre los trabajos ripperianos de Curtis Garland. Al hilo de estas nominaciones, me agrada ver que en estos premios, patrocinados por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, el primero y el último de estos géneros tengan representación, pues lo habitual es que en las diversas categorías prime el segundo (aunque por supuesto, siempre ha habido excepciones): los géneros de la Literatura de Imaginación van cogidos de la mano.
Además, la simple presencia de estas obras en el listado de las futuras votaciones de los Premios Ignotus ya es una recompensa en sí misma.

Estas son nuestras obras finalistas, y que los inscritos en el censo de la AEFCFT y los asistentes a la HISPACÓN que se celebrará los días 17 a19 de noviembre en Navacerrada, podrán votar en los Ignotus:

MEJOR ANTOLOGÍA


de Alberto López Aroca
(Ver ficha en La Tercera Fundación)



MEJOR ILUSTRACIÓN


de Sergio Bleda 
(Ver ficha en La Tercera Fundación)

Cubierta para Archetypal Magazine 
de Sergio Bleda



 MEJOR CUENTO

Un problema abominable 
de Alberto López Aroca
(como Vincent Stamford)


La aventura de las gallinas de Sclater Street 
de Alberto López Aroca
(como John H. Watson)


La aventura del banco de niebla 
de Alberto López Aroca
(como John H. Watson) 


(Todos incluidos en Archetypal Magazine)



 MEJOR ARTÍCULO

Algunos monos que USTED debería conocer
 de Alberto López Aroca
(como Jane Chase, en Archetypal Magazine)


Jack el Destripador: Asesino pulp 
de Andrés Peláez Paz
(en Jack el Destripador de Curtis Garland)

Por supuesto, quiero enviar desde aquí mis felicitaciones a todos los finalistas, en especial a los que pertenecen a pequeñas editoriales cuya repercusión entre el público es, en apariencia, irrelevante. No obstante, una participación de 313 votantes como la que se ha producido este año, y que duplica (y casi triplica) la de años anteriores, nos hace pensar que dicha "irrelevancia" es relativa; que hay muchos lectores a los que les interesa participar y promocionar obras que han leído con placer; y que en última instancia, el género fantástico, más allá de etiquetas, importa.

***

Eche un vistazo a unas cuantas páginas online de Archetypal Magazine:



Consulte la ficha de Jack el Destripador de Curtis Garland, volumen cuya portada de Sergio Bleda es finalista de los Premios Ignotus 2017, al igual que el ensayo Jack el Destripador: Asesino Pulp, de Andrés Peláez Paz.


jueves, 6 de abril de 2017

Obras nominables en los Premios Ignotus 2017: Academia de Mitología Creativa Jules Verne y A.L.A., Ed.


 
A continuación, les presentamos el listado de obras publicadas por la Academia de Mitología Creativa y Alberto López Aroca, Editor, que se pueden nominar a los Premios Ignotus 2017. Están clasificadas por categoría y las puede nominar CUALQUIERA que se inscriba en el censo de dichos premios. Desde 1991, la Asociación Española de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror (AEFCFT) concede los Premios Ignotus; a partir de 2013, se abrió la convocatoria de la votación al público en general.
Si usted ha leído alguna de nuestras obras y desea nominarla a los Premios Ignotus 2017, sólo tiene que darse de alta gratuitamente en el censo rellenando el formulario de inscripción y adjuntando acreditación de identidad (copia del DNI, pasaporte o documento acreditativo), tal y como se explica aquí.

¡OJO! EL PLAZO DE INSCRIPCIÓN SE CIERRA
EL PRÓXIMO DÍA 23 DE ABRIL


MEJOR ANTOLOGÍA


de Alberto López Aroca
(Ver ficha en La Tercera Fundación)



MEJOR ILUSTRACIÓN


de Sergio Bleda 
(Ver ficha en La Tercera Fundación)

Cubierta para Archetypal Magazine 
de Sergio Bleda



 MEJOR CUENTO

Un problema abominable 
de Alberto López Aroca
(como Vincent Stamford)


La aventura de las gallinas de Sclater Street 
de Alberto López Aroca
(como John H. Watson)


El misterio del pez parlante
 de Alberto López Aroca


Otra clase de gente
 de Alberto López Aroca
(como Norm Eldritch)


La aventura del banco de niebla 
de Alberto López Aroca
(como John H. Watson) 


(Todos incluidos en Archetypal Magazine)



 MEJOR ARTÍCULO

Algunos monos que USTED debería conocer
 de Alberto López Aroca
(como Jane Chase, en Archetypal Magazine)

Los Marsh de Innsmouth: los extraordinarios orígenes
de una familia de la América profunda
de Alberto López Aroca
(en Archetypal Magazine)


Jack el Destripador: Asesino pulp 
de Andrés Peláez Paz
(en Jack el Destripador de Curtis Garland)


 Prólogo: Sherlock Holmes en Whitechapel
o Jack el Destripador en Baker Street,
de Alberto López Aroca
(en El hombre del traje gris)