jueves, 7 de abril de 2022

El mejor libro del mundo cuando tenía 7 años (y ahora también)


El mejor libro del mundo se llama El enigma de las extrañas criaturas, y es obra de un simpático caradura estadounidense llamado John A. Keel (25 de marzo de 1930-3 de julio de 2009). El título original de esta obrita es Strange Creatures from Time & Space (1970), y su edición en castellano, en versión de Lidia Porta, se publicó en 1981, en la colección Enigmas de Libro Express. En esa colección se publicaron otros títulos como El enigma de la Sábana Santa y El enigma de los mapas de Piri Reis (ambos de P. Guirao, al que muchos lectores bolsilibrescos conocemos como Peter Kapra, entre otros pseudónimos), o El enigma de la desaparición de los dinosaurios de Jorge Blaschke.

Yo conseguí mi ejemplar, calculo que hacia 1983 o 1984 como tarde, en la Feria del Libro Antiguo y Ocasión de Albacete, donde formaba parte de numerosos saldos de la época. (Mi memoria no es tan buena como algunos quieren creer, pero me atrevería a jurar que mi hermano Daniel compró, esa misma mañana lluviosa, libresca y maravillosa, su ejemplar -yo no tengo uno, por desgracia, y bien que lo siento- de la edición de Adiax de Los sabuesos de Tíndalos, de Frank Belknap Long, que se publicó en octubre de 1981; de modo que, al menos la fechas saldísticas cuadran a la perfección).

Mi hermano Daniel lo tiene, pero yo no. Y por ahí, lo venden por un pastizal auténtico...

Desde aquel día, habré leído El enigma de las extrañas criaturas no menos de veinte veces, y no puedo imaginar la cantidad de ocasiones en que lo he utilizado como referencia, o me he entretenido en buscar el caso de la Criatura Peluda Gigante de Viloví en Barcelona, o las historias medievales sobre los andantes invasores "peces con armadura", los cerdos monstruosos (de resonancias hodgsonianas) y los perros espectrales que aparecían en iglesias tras la caída de un oportuno rayo, o el caso de la pútrida criatura del pantano que atacaba a los automóviles que pasaban por las inmediaciones de una central nuclear, la cual "había cerrado durante un tiempo debido a un pequeño incidente sin importancia". El libro ha viajado conmigo en tren, en coche y posiblemente en avión (y, casi seguro, también en bicicleta, en mis periplos infantiles por las inmediaciones de la aldea de Calabazas, vecina de Calabacicas y próxima a Casas Viejas). Está maltrecho y los parches a base de cinta adhesiva se superponen en el lomo, unos sobre otros, de manera que la suciedad de antaño se ha conservado como un mosquito jurásico en ámbar. Sólo he tenido en mis manos, si mal no recuerdo, otro ejemplar: concretamente, en casa de los padres del escritor Alfonso Tornero, e imagino que es propiedad de Germán Tornero, que sin duda lo leyó con agrado (y mucho escepticismo) en su día.

Cubierta original, con ilustración de Frank Frazzetta. ¡De Frank Frazzetta, nada menos!

 

Suelo tener mi librito siempre en casa, a mano. De hecho, lo he tomado de la mesilla de noche para escribir esta carta de amor irracional e incondicional que no me atrevo a denominar "artículo". Nunca he prestado mi ejemplar, y por tanto, nunca lo he perdido. Es la clase de ensayo literario (sí, literario) que uno espera encontrar en la proverbial e imaginaria "tienda maravillosa de curiosidades que es un portal entre varios mundos" o, más posiblemente, abandonado junto a un contenedor de basuras (que también suele ser una encrucijada entre varios mundos, en demasiados sentidos).

Harto de ver esto, día tras otro.


Por supuesto, no se trata de una novela ni de una antología de relatos. Es un tipo de libro, supuestamente de "divulgación", que hoy casi ha dejado de existir en las librerías, quizá porque, con el tiempo, consumir productos de esta clase es equiparable al consumo de pornografía... pues los dos ámbitos sehan quedado relegados al espacio virtual (ficticio, intangible) de la Red de Redes.

El enigma de las extrañas criaturas es un delicioso paseo por la criptozoología de la década de 1960 en USA, donde Keel y "su equipo" (fueran quien fuesen) recogían testimonios, notas de prensa, entrevistas y relaciones insólitas sobre serpientes marinas, abominables hombres de las nieves y de las ciénagas, visitantes nocturnos de dormitorios, hombres voladores, animales imposibles, avistamientos de cíclopes, de gigantes peludos o lampiños, aves de trueno, demonios venidos de otros mundos, y toda una serie de fenómenos que atentan contra la razón. Si algo falta en este libro, quizá sea una referencia a la historia que, según me recordó hace ya unos años mi querido amigo, el ilustrador, escritor y connoisseur, Luis Miguez, contaba el profesor Van Helsing en Drácula (1897) acerca de la enorme araña que habitaba en una iglesia española, y que por las noches se bebía el aceite de las lámparas. 


Estaríamos ante un trabajo semejante al de los bestiarios medievales, o al de tantos y tantos pliegos de cordel y relaciones de noticias de los siglos XVI en adelante, si no fuera porque todos estos fenómenos que compila Keel parecen formar parte de una especie de conspiración invisible salida de las páginas de Erik Frank Russell y su Barrera siniestra.

Sinister Barrier, de Russell. Para leerlo YA.

Pero no. Porque la Barrera siniestra de Russell era deudora de Charles Fort. Y obviamente, Keel se declara deudor y seguidor del "abuelo de todo esto", el Fort autor de El libro de los condenados, y de dos o tres volúmenes más dedicados a compilar recortes de prensa e informes de revistas científicas donde coleccionó los fenómenos recogidos por la ciencia, y que la misma ciencia no podía acoger: lluvias de peces, objetos volantes no identificados, el Mary Celeste, el misterio de Kaspar Hauser, piedras sangrantes, meteoros imposibles...

Es decir: Charles Fort coleccionaba ephemera relacionada con lo inexplicable.

Charles Fort.

 

La diferencia fundamental entre la literatura de ficción que suelo abordar, visitar, glosar y estudiar, y esta otra cosa distinta, estriba en que lo último, lo de Fort y Keel, pretendía ser -como apuntábamos- divulgación. No sé si científica, patafísica o paralelepípeda. Filosofía (prohibible, como cualquier otra cosa hoy día), y teorías disparatadas que, en determinado momento, sonaban razonables... como un buen argumento de ficción imposible que, de repente, se torna probable. (Me muero cada vez que leo la descripción de los científicos tipo A y los tipo B en nuestro pequeño, insignificante volumen, y lo comparo con la realidad que nos rodea).

Si he de mencionar otros libros que haya disfrutado TANTO como este al que me refiero, tendría que irme a Juan Perucho, a Hammett, a Jim Thompson, a Donald Westlake, a Conan Doyle, a Arthur Machen, a Lovecraft, a Stephen King...

¿...va usted viendo el patrón de comportamiento, de gustos literarios, de lecturas...? ¿No...?

Yo tampoco.

¡Mátenme!

***

Todo este compendio de apuntes, vaguedades, proto-diatribas, insinuaciones y confesiones que no espero que USTED comparta en modo alguno, tienen relación con algunos comentarios que he leído en los últimos días acerca de Peter Kolosimo y su pasión (explotadora, aprovechada) por los Mitos de Cthulhu. ¿No sabe usted quién es Kolosimo, autor de El planeta incógnito, ese librito que mi hermano Miguel (no Daniel; pero el libro se quedó en casa de mis padres) halló abandonado en un tren allá por 1978, tan sólo para que yo, pocos años después, pudiera ver las únicas fotografías fidedignas del Monstruo del Lago Ness y las pisadas del Yeti?


Bueno. Pues si no conoce a Peter Kolosimo, eso quiere decir que no le ha dado tiempo ha juzgarlo como un cantamañanas, un aprovechado, un estafador... un mentiroso. Así, aún estará a tiempo de leer sus libros (no sólo el citado, sino también No es terrestre, y otros muchos, incluso más demenciales). Y puede que, si tiene la mente abierta y no está pensando en términos contemporáneos peyorativos, hasta pueda disfrutarlos como se merecen. Pues tengo pocas dudas de que estos libritos se escribieron para eso: para disfrutarlos, y para sembrar de ideas siniestras a una, a dos, a tres, a cuatro generaciones de escritores del género fantástico.

Kolosimo, Keel, Fort... son nuestras versiones contemporáneas de Madame Blavatsky; son los textos de consulta para escritores de ficción que buscan ideas que, en algún tiempo, se pudieron tomar en serio... tanto, que para el lector resultaban plausibles cuando las hemos convertido en cuentos y novelas de pura imaginación.

***

 

A estas alturas de la vida, me gustaría saber cuál es el problema con todos estos libros que, hace treinta, cuarenta, cincuenta años, se vendían como divulgación científica, y hoy se leen como debemos leer a Antonio de Torquemada y su Jardín de Flores Curiosas (1570), ciertas secciones del Teatro crítico Universal (1726-1740) de Feijóo, o a otros muchos autores, divulgadores de su tiempo, que contaban fantasías, teorías, y disparates mucho más inconcebibles e imaginativos que los que proponen Kolosimo, Fort y, por supuesto, John A. Keel, en sus obras. Echen un vistazo al médico francés Ambroise Paré y su selección de monstruos, de "siniestros mendigos itinerantes", y entenderán de qué estoy hablando.

Posiblemente, haya que introducirse en el espíritu hedonista, abierto, bibliófilo, un tanto cínico y al tiempo deseoso como un infante de dar con el prodigio, de un Juan Perucho, para poder disfrutarlos debidamente.

 

 

***

Y si son tan amables, y están interesados en cosas como éstas que contamos arriba, no dejen de visitar (hasta el 19 de abril, pues cerraremos el plazo) la página dedicada a la suscripción de VAMPIROS DE CURTIS GARLAND, tal y como enlazamos aquí).


Y si por un casual de estos de la vida, lo que buscan son máquinas de asedio medievales y cachivaches de ese estilo, visiten PCTWOOD, de mi amigo Pascual Correa Toledo.




 

domingo, 3 de abril de 2022

La Venus, el hacha, e historias olvidadas

Lo breve, si breve, dos veces breve (que decía Borges):

 

Emilia Pardo Bazán y Alfonso Hernández Catá cuentan la misma historia de vampiros, la primera en 1901 y el segundo en 1907. (No es la misma historia de vampiros, pero sí muy, muy, muy semejante. Hasta el punto de que, el que esto suscribe, se dio cuenta y lo señaló por escrito, para la posteridad. Como Dios manda).

Alfonso Hernández Catá

Catá dice en su relato que escuchó el cuento en una tertulia "daurevillesca" (que es una de esas cosas que, con el Covid y las irreconciliables diferencias políticas, hay que desterrar, no vaya a ser que a alguien le dé por pensar algo que no haya visto en su teléfono móvil, sino escuchado por boca de un semejante, sin más pruebas que la fe en que quien está sentado enfrente no es un mentiroso o un imbécil o un político. Ítem más: el significado de "daurevillesco" lo explicamos en un libro, en nota al pie, y lo citamos más abajo. Pero sigan, no se interrumpan, tomen el atajo de la divina señora Todd de Stephen King y vayan al grano).

En la ¿ficticia? tertulia de Catá de inicios del siglo XX, se cuentan otras historias que el autor menciona, entre ellas

"el bello crimen perpetrado por un artista loco, quien, creyendo hallar gran semejanza entre la Venus de Milo y su amante, cercenó a ésta con un hacha los brazos, para dar al parecido exactitud".

(Hay otras historias en ese mismo pasaje del cuento. Algunas, en mi opinión, evocan al Arthur Machen de "The White People", que si USTED no ha leído, no sé muy bien qué está haciendo ahora mismo en este lugar. Corra, vuele; busque una versión en su idioma o en el original, lea la historia y regrese justo AQUÍ).

Venus mutilada. Originalmente no era así, claro. Nadie es tan mierda o hijo de puta.

Y en el curso de una pseudo-investigación sobre Jack el Destripador (seamos serios y sinceros: en el curso de escrutar algunos volúmenes de mi biblioteca que había que fichar en La Tercera Fundación), me encuentro con un cuádruple relato del desconocido "L. Urtubey" donde se recoge la anécdota que menciona Catá... aunque en una versión ligeramente distinta.

Esa es mi vida, o la parte que más me fascina (o que menos me fastidia): la de encontrar conexiones improbables a través del tiempo y el espacio.

L. Urtubey, presumiblemente. Daremos noticias detalladas en alguna otra parte, otro día, en otro momento. Pero están ustedes viendo la imagen de un nominado al Premio Nóbel de Medicina en 1937.

(Sobre quién es Urtubey, tendrán ustedes que esperar al artículo y a la recuperación de sus textos en la revista ULTHAR, que servidor perpetra con la inestimable ayuda de muchos amigos. Sobre la relación entre los textos de Bazán y Catán, tienen la información pertinente en el volumen VAMPIROS EN ESPAÑA, editado al cuidado de servidor de ustedes).

Y ahora, pongamos esta imagen, portada de un libro que contiene "4 casos de obsesión" de L. Urtubey, compendio de cuatro "club stories" -un género al que dedicaremos tiempo en breve- que no son ni aleatorias en su contexto, ni del todo fantásticas (algo de eso hay), pero sí terroríficas... y que tienen toda la pinta de ser casos reales como la vida misma. Incluido el de "El adorador de Afrodita", del que Catá ya hablaba en 1907, y que Urtubey recogió cuarenta años después, en un relato episódico que sirvió de complemento a un pastiche novelesco sobre un nuevo Jack el Destripador.

Y terminemos por hoy.

 

(Si servidor fuera Juan Perucho, acabaría este texto con un hecho real -para Perucho-: diría que acabo de escuchar el inaudible canto de la avutarda géminis al otro lado de la ventana, quizá en los tejados de Albacete, sobre la antigua antena del edificio de la Telefónica, o más lejos, acaso en la Fiesta del Árbol, junto al icónico depósito de agua que, hoy, es parte del skyline albaceteño. Pero no soy Juan Perucho. Lo que oigo al otro lado de la ventana es el zumbido vacío de la circulación vehicular nocturna y, gracias al Cielo, ya no se escucha el llanto del gato que lleva maullando todo el fin de semana, el pobre, desde algún lugar desconocido para mí, pero demasiado cercano. Cada día más, aprecio ese silencio de domingo en la madrugada que se parece sospechosamente a la ausencia de dolor.).

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Y si son tan amables, y están interesados en cosas como éstas que contamos arriba, no dejen de visitar (hasta el 19 de abril, pues cerraremos el plazo) la página dedicada a la suscripción de VAMPIROS DE CURTIS GARLAND, tal y como enlazamos aquí).


Y si por un casual de estos de la vida, lo que buscan son máquinas de asedio medievales y cachivaches de ese estilo, visiten PCTWOOD, de mi amigo Pascual Correa Toledo.


 


sábado, 2 de abril de 2022

Pascual Correa y PCTWOOD: magia e ingeniería medieval en miniatura

Máquinas de guerra medievales

Ya saben ustedes, habituales (¿?) de este espacio cuasi extinto y en vías de resurrección, que a mí, si me sacan de los libros, no tengo mucho que decir. Supongo que, a cada cual, sus pasiones.

La pasión de mi viejo y querido amigo Pascual Correa, con el que he compartido muchas cosas importantes que van desde el hígado encebollado y con queso que hace mi madre hasta miedos irracionales, ratos buenos y malos, páginas en libros de restringida circulación (ver LTF), y por supuesto, la adolescencia con sus periplos nocturnos a pie o en coche, cervezas, encuentros con extraterrestres vegetales en mitad de la tormenta, y hasta viajes a otros mundos sin salir de la terraza del bar, es una pasión que a mí me fascina. Esa pasión, curiosamente, yo la definiría como "un talento innato", una capacidad intuitiva que al resto de los humanos nos resulta incomprensible, mágica, maravillosa, al mismo nivel de alguien que tuviera la capacidad de hablar con los insectos y hacerse entender, por ejemplo. Pero no es ese el caso, claro. (Que yo sepa, Pascual no habla con insectos. Y si lo hace, es un secreto que no ha compartido conmigo).

Pascual Correa Toledo, en el campo, no hablando con insectos (creemos).

Resulta que su súper poder consiste en reproducir cosas que ve. Cosas complejas. Máquinas, mecanismos que ya no existen y que nadie conoce hoy. Los ve en fotos, en grabados, en dibujitos que tienen siglos, y luego los reproduce tal y como se supone que fueron... pero en pequeñito. Pero no estamos hablando de esculturas, sino de aparatos que funcionan exactamente igual que los originales, con todo lo que eso conlleva. Por algún motivo (posiblemente, porque la mayor parte del material con el que trabaja es madera), lo que reproduce son máquinas de asedio y armas medievales. No son juguetes para niños, eso lo puedo decir de primera mano.

Ballista, construida por PCTWOOD

Claro: ¿son lo que se supone que tienen que ser? Venga usted a verlos en su página web: https://pctwood.blogspot.com/, y entonces me lo cuenta. Si quiere hablar con él, escríbale a medievalwoodsman@gmail.com.

Pinche en la imagen y vea los aparatos que hace Pascual.

***

Pascual Correa suele considerar en su cabeza la belleza del vuelo aéreo, pero se aferra con fuerza al suelo. No es una paradoja ni una contradicción, sino un hecho que se puede pesar, contar o medir. Y no está exento de lógica. Pascual sabe que los pájaros vuelan y que los gatos se suben a lo más alto de las grúas para contemplarnos, y a veces sueña con ser como ellos. También sabe que los humanos hemos despegado los pies del suelo por medio de la aerostática y de la aviación, y se siente fascinado por esas ingenierías.

Pero el suelo, la tierra firme, le es grata. Y volar puede ser importante (sobre todo para los pájaros), pero para Pascual, me parece a mí, es más importante reconstruir maquinarias perdidas en la noche de los tiempos. Sé (no se lo digan a nadie, esto es confidencial) que sigue intentando desentrañar algunos secretos de los trastos bélicos que imaginó, diseñó y construyó Leonardo DaVinci (quien también tenía cierta fijación con el vuelo...). Sólo necesita que alguien le dé un empujón y le haga una oferta que no pueda rechazar.

A ver quién tiene lo que hay que tener.

Máquinas de guerra diseñadas por Leonardo DaVinci.



viernes, 25 de marzo de 2022

Vampiros de Garland, el Detective Solo, y otros amigos y compañeros de fin de semana

 Finalmente, el asunto de Facebook prohibiendo la dirección del proyecto para publicar VAMPIROS DE CURTIS GARLAND (pinche AQUÍ) me ha dejado bastante agotado -la palabra precisa no es esa, pero bueno-, de manera que voy a pasar el fin de semana meditando con la ayuda de las historias del Detective Solo, el occult doctor madrileño creado por Gema del Prado Marugán y Miguel Martín Cruz.

El proyecto de Vampiros de Garland va bien (ya van unos cincuenta suscriptores en dos o tres accidentados días, como saben los amigos que tienen cuenta de FB), y Sergio Bleda ya está de camino a Bélgica para terminar de documentarse para la ilustración de cubierta, de la que algo sabremos la próxima semana. (Por qué Sergio se va a Bélgica por este tema, es cosa suya).

 

Dos volúmenes que recogen las aventuras del Detective Solo, ¡todavía a la venta!

Así, voy a descansar y a ver cómo llueve y a trabajar en estas maravillosas historias vampíricas del maestro Juan Gallardo. Ayer, de madrugada, estuve releyendo a ese otro maestro, Rafael Llopis; pero para estos días he pensado compatibilizar el trabajo de edición sobre Curtis Garland con la lectura de algunos de los autores españoles a los que más admiro. Entre ellos están los papás del Detective Solo, que se ha convertido en el Doctor de lo Oculto patrio más longevo y con más obra (cuarenta y tantas historias, incluyendo una novela), superando incluso al Sir George del llorado Luis Vigil, pero también tengo planeado visitar alguno de esos maravillosos cuentos de corte clásico, plácido y familiar (y tenebroso, inteligente e impecable) que escribe Armando Boix. Y ya puesto, podré leer unos cuantos inéditos de ese revelador, certero, desconcertante y perfecto profesional que es Miguel Matesanz. Y probablemente revisite algunas de las obras de mi amigo -desde hace más años de lo que puedo recordar- Alfonso Tornero, un autor que debería ser muuuuucho más conocido y reconocido, y al que responsabilizo (junto con unos cuantos amigos más) de lo poco que sé del oficio de escribir.

Un caso de Sir George, por Luis Vigil e ilustrado por Auraleón.

 

Responderé los correos que enviéis fabulasext@hotmail.com para suscribiros a VAMPIROS DE CURTIS GARLAND con celeridad, y volveré a la carga el lunes.

Y esto, que debería haber sido un post de FB, por el tono personal y nada profesional, se ha convertido en un post de mi viejo, bueno y fiable blog, donde la censura, por ahora, no ha llegado.

Que ustedes lo pasen bien. Felices días, salud, y monstruos.


miércoles, 23 de marzo de 2022

VAMPIROS, de Curtis Garland: desaparecido en FB

 


 Curiosa, curiosísima, la experiencia que he tenido esta mañana al levantarme, encender el ordenador y encontrarme que Facebook había eliminado total y absolutamente, sin dejar rastro, mis posts de promoción acerca de la apertura de la suscripción para publicar VAMPIROS DE CURTIS GARLAND.

Muchos amigos, lectores, compañeros, curiosos y viandantes casuales habían compartido mi publicación, donde se anunciaba que ayer, 22 de marzo de 2022, se abría esta suscripción (que por cierto, cuesta 22 euros).


 Esto, por supuesto, me da muuuuuucho en qué pensar, pues durante años y años (desde 2012, oficialmente, y desde mucho antes, extraoficialmente), la publicación de mis libros y los libros de otros autores, o la revista ULTHAR, son lo que me dan de comer y para pagar facturas, pan y vino.


Así, ¿hasta qué punto dependo de una red social como la del tipo ese malencarado y estirado para sobrevivir? Pues la verdad, no tengo ni idea. Pero resulta que, si en lugar de marcar como spam el blog del proyecto de Vampiros de Curtis (en https://curtishorror.blogspot.com/), Facebook hubiera prohibido el de mi tienda virtual (en http://albertolopezaroca.blogspot.com/), probablemente habría acabado por averiguarlo. Y me temo que estoy a un paso ínfimo de hacerlo.

 


Por si alguien no comprende de qué estoy hablando: ayer abrí la suscripción para publicar un libro de 700 páginas con novelas de Curtis Garland. Para mover, promover y centralizar el proyecto, en lugar de irme a una página de crowdfundings, lo hago por mi cuenta por medio de un blog de Blogspot (cosa que hago desde hace muchos años) Hice un post con la información, el precio de la suscripción (22 euros), los plazos de pago (hasta el 19 de abril de 2022), y otros muchos detalles que se pueden consultar en dicho blog, como que hay que contactarme a través del correo electrónico fabulasext@hotmail.com, y que las formas de pago son Paypal e ingreso o transferencia en cuenta bancaria.

Y al día siguiente, me doy cuenta de que Facebook ha eliminado todos esos posts informativos y, por supuesto, publicitarios, compartidos por servidor en sus propias páginas de Facebook y grupos de Facebook en los que puedo realizar este tipo de promoción informativa.

Así que… bien, me encuentro un poco más cerca del abismo de “me expulsan de las redes sociales” y del “tendré que encontrar otro modo de promocionar mis publicaciones y ediciones”.


 

De ahí que haya recurrido a mi bueno y viejo Cuaderno de Bitácora del “Matilda Briggs” para exponer la situación e intentar que el proyecto llegue a los interesados (no tengo la más mínima intención de mostrarle mis libros, publicaciones, proyectos, etc., a personas que puedan no estar interesadas: eso es una pérdida de tiempo).


 Así que, si desean ustedes compartir y difundir la suscripción de VAMPIROS EN ESPAÑA, tendrían que compartir:

 

—Este mismo post

—Los posts que e incluido en otros blogs, activísimos o ya moribundos. Aquí va una lista:

http://albertolopezaroca.blogspot.com/2022/03/abrimos-la-suscripcion-de-vampiros-de.html

http://ultharmagazine.blogspot.com/2022/03/abrimos-la-suscripcion-de-vampiros-de.html

http://novelasdeaduro.blogspot.com/2022/03/abrimos-la-suscripcion-de-vampiros-de.html

https://vampirosala.blogspot.com/2022/03/abrimos-la-suscripcion-de-vampiros-de.html

https://curtishorror.blogspot.com/2022/03/abrimos-la-suscripcion-de-vampiros-de.html

https://curtisdestripador.blogspot.com/2022/03/abrimos-la-suscripcion-de-vampiros-de.html

 

Gracias a todos los suscriptores que ya han apoyado este proyecto, y gracias a todos los amigos por difundir esta pequeña censura facebookera. (Lo de difundir que Facebook me ha censurado me da exactamente igual; lo que importa, por supuesto, es que el proyecto llegue a los interesados. Lo demás es accesorio).

Saludos, abrazos y besos,

Alberto López Aroca

Alberto López Aroca, en su féretro vampírico, en compañía de anciana bruja Goody Fowler
Alberto López Aroca, en su féretro vampírico, en compañía de anciana bruja Goody Fowler

 

 

 

miércoles, 13 de noviembre de 2019

HAMMER HORROR: la portada de Sergio Bleda


"Medianoche. Cierren puertas y ventanas"; esa es la consigna que recibimos desde la Vieja Casona del Terror, recreada por Sergio Bleda para la cubierta de HAMMER HORROR de Curtis Garland.
Pues es la hora de buscar el sillón favorito junto a la chimenea, al calor del hogar; es el momento de servirse una copa de licor espirituoso, quizá cargar una pipa con tabaco holandés, y sumergirse en las páginas de una buena historia de terror, una de las que comienzan con palabras como "Me están esperando"; o "Exhaló un alarido desgarrador, terrible"; o "Iba a ser presa fácil"...
Pero antes, en efecto, compruebe que los postigos de las ventanas están asegurados, que el pestillo de la puerta está echado.
Es Medianoche, y nunca se sabe lo que puede acechar, ahí fuera...


***

Posiblemente, los más veteranos y avezados lectores de bolsilibros ya habrán reconocido el homenaje que Sergio Bleda realiza con esta maravillosa ilustración: se trata de su personalísima versión de la Vieja Casona que aparece, una y otra vez, como portadilla interior de la clásica colección Selección Terror de Bruguera, en la que vieron la luz originalmente las 7 novelas que incluimos en Hammer Horror, y hasta 600 y pico títulos más.


El plazo de suscripción es limitado, pues finaliza el 30 de noviembre de 2019. Adquiera AHORA este volumen de 700 páginas que contiene el 7 novelas protagonizadas por Drácula, Frankenstein, el Hombre Lobo, la Momia, Fu Manchú, Jekyll y Hyde, y el Yeti; con prólogo de Andrés Peláez y esta fabulosa cubierta de Sergio Bleda. Todos los detalles, en los enlaces.




Precio de suscripción: 22 euros



Siga estos enlaces:



miércoles, 6 de noviembre de 2019

Abrimos la suscripción de HAMMER HORROR, de Curtis Garland




Hoy, 30 de octubre de 2019, abrimos oficialmente la suscripción para publicar el volumen HAMMER HORROR: los monstruos clásicos según CURTIS GARLAND, que es una compilación de 7 novelas escritas por Juan Gallardo Muñoz, publicadas originalmente entre 1973 y 1975, y protagonizadas por:

el Conde Drácula 
el monstruo de Frankenstein 
la Momia 
el Hombre Lobo 
el Doctor Jekyll
el Yeti 
y el diabólico Doctor Fu Manchú
 
Este volumen de 700 páginas, editado al cuidado de Alberto López Aroca, contará con ilustración de portada de Sergio Bleda, y prólogo del investigador curtisólogo Andrés Peláez Paz.
El precio de suscripción para adquirir este volumen es de 22 euros (el PVP de HAMMER HORROR cuando se ponga a la venta será de 28 euros), y el plazo para formalizar el pago finalizará dentro de un mes. Para suscribirse, o si tiene cualquier duda o pregunta, diríjase al correo electrónico fabulasext@hotmail.com.


¿Necesita usted MÁS INFORMACIÓN?

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